Si tuviera colesterol alto y presión alta, ¿sentiría los síntomas?

Tanto el colesterol alto como la hipertensión no presentan síntomas de aviso y son los mayores factores causantes de accidentes cardiovasculares. La hipertensión, comunmente llamada "el enemigo silencioso", daña nuestro sistema cardiovascular sin manifestarse, hasta que se desencadena un evento cardiovascular.
Tanto el colesterol como la presión arterial son factores de riesgo que pueden producir complicaciones cardiovasculares. Estos factores pueden presentarse en forma conjunta o en forma independiente, pero uno no es causa y consecuencia del otro. Se puede padecer de colesterol alto y la tensión arterial ser normal o se puede ser hipertenso y no padecer de hipercolesterolemia.
Pero también se pueden presentar ambos factores, es decir ser hipertenso y tener colesterol alto. En estos casos la dieta será baja en grasas saturadas y sodio (sal) y además rica en fibra, ácidos grasos omega 3 y antioxidantes.
Una dieta que encaja perfectamente con esta selección de alimentos es la dieta mediterránea. Esta logra reducir el exceso de colesterol plasmático y controlar la presión arterial.

Ten presente que la actividad física es necesaria tanto para bajar el colesterol en sangre como tratar la hipertensión.

El colesterol alto como la hipertensión no presentan síntomas de aviso y son los mayores causantes de riesgos cardiológicos.