Un informe polémico señala que el colesterol dejó de ser un nutriente preocupante.

Aunque desde hace décadas los cardiólogos recomiendan recortar las grasas en la dieta, los últimos estudios demuestran que la forma en la que el organismo metaboliza el colesterol de los alimentos es más compleja de lo que se pensaba hasta ahora, y que los alimentos con alto contenido de colesterol no aumentan automáticamente el colesterol en la sangre, ni su depósito en las arterias coronarias.

El Comité Asesor de Lineamientos Dietéticos de Estados Unidos (DGAC) revisa cada cinco años las recomendaciones alimentarias y en febrero del 2015 elaboró un nuevo informe, donde señala que “el colesterol no es considerado un nutriente preocupante en relación con su consumo excesivo ya que no hay una “relación apreciable” entre la enfermedad cardíaca y el colesterol de la dieta”.

El mismo informe recomienda que las grasas “saturadas” que contienen, por ejemplo, las carnes rojas y la manteca, no superen el 10% de las calorías ingeridas, aunque ya no reclama reducciones en el resto de las grasas como las “insaturadas”, ya que tanto el omega 3 como el 6 presente en el aceite de oliva y de girasol, las nueces y el pescado, pueden ser protectoras del corazón.

Paralelamente, el comité de expertos alertó sobre el riesgo del consumo de azúcar y propuso que este nutriente no supere el 10% del contenido de la dieta (unas 12 cucharas de té diarias).

Finalmente, recomendó una estrategia de alimentación saludable más centrada en el consumo de frutas y verduras, nueces, granos enteros y pescado, que en el rechazo de alimentos con grasas.

CardioVida24 le recuerda que no todas las grasas son dañinas para la salud cardiovascular: disminuya el consumo de las saturadas pero no deje de incorporar las saludables, presentes en los aceites de oliva y girasol, frutos secos y el pescado.

 

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