Entre las enfermedades preexistentes en las personas que se contagiaron el virus en la Argentina, esta patología ocupa el segundo lugar.

De las personas que murieron en la Argentina por el COVID-19, el promedio de edad era de 72 años y aproximadamente siete de cada diez víctimas tenían enfermedades preexistentes como hipertensión arterial, diabetes, enfermedad cardiovascular u obesidad.

“Entre las comorbilidades de los positivos de coronavirus, la diabetes ocupa el segundo lugar. Es una enfermedad altamente prevalente que afecta a uno de cada diez argentinos mayores de 20 años”, explica Carla Musso, médica endocrinóloga (M.N. 86.363).

“El buen control metabólico es sumamente importante”, asegura. Y se basa en diversas publicaciones internacionales que destacaron el impacto positivo de este accionar en pacientes con diabetes que habían sido internados por COVID-19, en contraposición a quienes llevaban un mal control.

“Estos últimos requirieron no solo más medicación para controlar el nivel de glucemia, sino más drogas para la infección viral y mayor necesidad de ventilación mecánica”, detalla la coordinadora de diabetes del Hospital Universitario Fundación Favaloro.

Estas son las razones por las que los profesionales de esta patología insisten en continuar con la atención médica tanto presencial como por telemedicina, herramienta que sirve para proveer la medicación a los pacientes en forma ininterrumpida por medio de la receta electrónica y la solicitud de análisis para su posterior control.

Por otro lado, la doctora resalta la importancia de cumplir con un plan de alimentación saludable, cuidando el aporte de grasa y de sal, de acuerdo a las recomendaciones de cada médico, y sesiones de actividad física diaria y programada.

“Sabemos que el control de la diabetes no se hace solo a través de los valores de glucosa, sino que también hay que monitorear la presiona arterial y el colesterol para proteger al paciente con esta patología de la enfermedad cardiovascular”, asegura Musso y desataca el papel fundamental de la vacunación contra la gripe y neumonía para estas personas, “hoy con más énfasis”.

Otro porcentaje que tiene que servir como llamado de atención es el de la obesidad -que con frecuencia acompaña a la diabetes- y el sobrepeso. El 62 por ciento de los argentinos sufren exceso de peso y es una problemática que se vuelve factor de riesgo para contraer COVID-19.

Esa razón invita a insistir en el cumplimiento de un plan de alimentación adecuado y de actividad física en este período de cuarentena en el que los números crecieron y fueron registrados por la encuesta de la Sociedad Argentina de Nutrición: 57 por ciento de los argentinos aumentó de peso. El 78 por ciento aumentó de uno a tres kilos, 18 por ciento de tres a cinco y el 3,5 por ciento más de cinco kilos.

“Nuestro objetivo es estar cerca de las personas con diabetes, trasmitir la importancia del buen control metabólico con la evidencia mencionada y estimular la consulta presencial cumpliendo los protocolos de prevención y cuidados correspondientes o por telemedicina en caso de pacientes con riesgo particularmente elevado”, detalla la médica endocrinóloga.

“Hoy, la virtualidad para la consulta médica se convirtió en una herramienta muy útil de la que no podemos prescindir, solo debemos adaptarnos, tanto los pacientes como los médicos”, concluye.

Fuente: Todo Noticias / EFE