Consejos y cuidados útiles, especiales para personas en tratamiento.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que en 2.012 fallecieron 1,5 millones de personas como consecuencia directa de la diabetes y según sus proyecciones, ésta será la séptima causa de mortalidad en el 2.030. Al respecto, también destaca que las modificaciones del modo de vida (dieta, actividad física, baja de peso) son básicas, tanto en el tratamiento como en su prevención.

Por otro lado, diversas sociedades científicas y expertos, nacionales e internacionales, han acordado en el Manual Director de Actividad Física y Salud de la República Argentina, que el objetivo es sumar al menos, 30 minutos diarios de actividad física moderada más dos sesiones semanales de fortalecimiento muscular.


Cuánto y cómo hacerlo

El ejercicio aeróbico debe ser moderado y con recomendaciones individualizadas según la aptitud física, el grado de control de la enfermedad, el tipo de tratamiento, la capacidad de autocontrol y la presencia o no de complicaciones:

  • Actividad física aeróbica diaria de intensidad moderada, 30 minutos diarios continuos o en lapsos de 10 minutos.
  • Sumar a la actividad aeróbica, dos estímulos semanales defortalecimiento muscularen días no consecutivos, en 2 a 3 series de 8 a 15 repeticiones de cada ejercicio.

¡Importante! Existe un efecto aditivo (potenciado por su utilización conjunta) en la combinación de ejercicio aeróbico y de fortalecimiento/resistencia, en adultos con diabetes. Éstos mejoran la sensibilidad a la insulina en igual o mayor medida que el ejercicio aeróbico y deben ser realizados en sesiones separadas de 48 horas para obtener mejores resultados.

Consultar con el médico sobre la conveniencia de:

  • Llevar una identificación con teléfono para emergencia y un contacto familiar
  • Llevar reloj para controlar el pulso y el tiempo de ejercitación.
  • Hacer ejercicio con algún compañero y evitar situaciones en las que sea difícil que se le preste ayuda inmediata.
  • Realizar el ejercicio en forma programada, evitando las horas de máxima temperatura.
  • Realizar una adecuada selección de calzado deportivo y usar medias de algodón.

Consejos según los diferentes casos:

– Personas que utilizan insulina o fármacos insulino secretores:

  • Elegir correctamente el sitio de aplicación según la actividad a realizar: no inyectarse insulina en las zonas que realizarán mayor intensidad de actividad física.
  • El médico deberá evaluar si es necesario ajustar la medicación, de acuerdo a la duración e intensidad del ejercicio.
  • Reconocer síntomas de hipoglucemia: parar y consumir inmediatamente algo con azúcar (caramelo, gaseosa no dietética, jugo de frutas).

– Personas sin complicaciones:

  • No restringir su actividad física: pueden lograr altos niveles de rendimiento.
  • Controlar adecuadamente la glucemia.

– Personas con complicaciones de órgano blanco, en general:

  • Preferir caminatas, nadar, bicicleta (estática o dinámica), ejercicios de flexibilidad (evitando movimientos bruscos o de cabeza como los ejercicios más forzados del Yoga).
  • Restringir los deportes que impliquen impacto, choque, rebote, riesgo de caídas, cambios bruscos de posición, traumas del pie, saltos, fútbol, lucha, pesas, de resistencia.
  • Limitar la sobrecarga articular. Ejercitar la fuerza reduciendo la carga y aumentando las repeticiones o las series.
  • Reducir la duración. Preferir sesiones cortas y repetidas.
  • Evitar el ejercicio vigoroso. Preferir las intensidades leves y moderadas.
  • Evitar decúbitos prolongados.
  • Realizar monitoreo frecuente de la glucemia y evitar ejercicios con mayor efecto en la presión arterial (cavar, pesas).
  • Recordar la importancia de hidratarse con agua y de evitar temperaturas extremas.
  • No realizar ejercicio en caso de retinopatía activa (proliferativa o no proliferativa).
  • Reforzar las medidas generales de seguridad (saber tomar el pulso o usar escalas subjetivas, controlar la glucemia, realizar actividad acompañado, entre otras).

Todas las personas con diabetes deben realizar ejercicios específicos para los pies:

Éstos previenen trastornos circulatorios y mejoran la movilidad articular. Deben ser realizados sentado y descalzo. Algunos ejemplos son:

  • Movimientos de rotación del tobillo a un lado y al otro (movimientos circulares).
  • Movimientos de flexión y extensión del tobillo (arriba y abajo).
  • Movimientos de flexión y extensión de los dedos (cerrar y abrir).

Y recordá siempre: “tenemos un cuerpo y es el que nos vá a acompañar durante toda la vida”, por eso, ¡cuidalo y ejercitalo!

 

Aclaración: El contenido de la nota es responsabilidad del autor y refleja su punto de vista. No expresa la opinión de CardioVida24.