Stevia, la alternativa natural.

La Stevia, el endulzante natural apto para diabéticos puede resultar una alternativa eficaz frente al consumo de azúcar blanca (sucrosa), que cada vez es más cuestionada, no sólo por su aporte calórico, sino por el proceso de refinamiento al que es sometida la caña, que la hace perder su contenido nutritivo, y la vincula a posible casos de diabetes, obesidad, problemas cardíacos, hepáticos y renales.

Cabe destacar que el azúcar agregada está presente en casi todos los alimentos que se compran en el supermercado, como es el caso de las gaseosas, y que 1 lata de gaseosa contiene 8 cucharadas. Argentina es su principal consumidor en todo el mundo.

De 100 a 300 veces más dulce, a diferencia del azúcar, la stevia corre además con la ventaja de no contener calorías, carbohidratos ni ingredientes artificiales.

La Stevia Rebaudiana (Bertoni) o Yerba dulce, como también se la conoce, es un arbusto herbáceo de la familia de los crisantemos, originario de la Cordillera de Amambay entre Paraguay y Brasil, donde es consumida desde hace siglos por los aborígenes.

La usaban no sólo para endulzar, sino por sus propiedades medicinales: antiácida, digestiva, antibacteriana bucal, combate ciertos hongos como la Cándida Albicans, diurética, disminuye los niveles de ácido úrico y mejora la resistencia frente a gripes y resfriados.
En Argentina, fué aprobada como endulzante natural en el 2.011 y ya se incorpora en gaseosas, infusiones y productos de repostería.

 

La mejor forma de consumirla es a través de sus hojas frescas o secas (como generalmente se comercializan), ya sea enteras o molidas, donde se concentran sus principios activos, conocidos como esteviósidos y rebaudiósidos.

Su poder endulzante se libera por infusión en líquidos calientes (es estable hasta los 200 °C). Se pueden agregar a infusiones, licuados, mate u otros líquidos, así como en el agua usada para repostería.

Las hojas también pueden molerse con la ayuda de un molinillo de café y transformarse en polvo que pueden resultar muy útil para endulzar el yogurt natural, en el caso de personas diabéticas o que estén haciendo una dieta para reducir su peso.

Otra forma de consumirla es a través de edulcorantes de venta en el mercado, aunque en ese caso, el porcentaje de sus principios activos se reduce al 5 por ciento.

 

Beneficios cardiovasculares

Además de las propiedades anteriormente señaladas, la stevia es reconocida por sus propiedades hipotensoras, cardiotónicas e hipoglucemiantes.

La División de Medicina Cardiovascular de la Universidad Médica de Taipei (TMU), en Taiwán, ha determinado que la stevia actúa como hipotensor y cardiotónico, es decir, regula la tensión arterial y los latidos del corazón.

Además, es un poderoso antioxidante, 7 veces más potente que el té verde.

La Dra. Catherine Ulbricht, farmacéutica senior del Massachusetts General Hospital (MGH) y cofundadora del Natural Standard Research Collaboration, es la conductora de una revisión sistemática basada en evidencia que indica que la stevia puede ser efectiva en disminuir la presión arterial en pacientes hipertensos.

La Natural Standard le otorgó el grado B de eficacia, significando que cuenta con buena evidencia científica para su uso en esos casos.

Por otro lado, un estudio del 2010, publicado en la revista Appetite, demostró que los niveles de azúcar e insulina de las personas que comieron con stevia fueron más bajos que las que comieron con azúcar (sucrosa) y aspartamo, un edulcorante artificial.

 

Precauciones

Dado que la stevia puede disminuir la presión arterial y los niveles de glucosa, Ullbricht recomienda tener precaución a las personas que toman medicamentos con los mismos efectos.

En esos casos, la stevia puede hacer disminuir la presión a rangos no seguros y provocar mareos; también puede provocar que el pancreas libere una cantidad importante de insulina y ocasionar una hipoglucemia.

La misma sugerencia es expresada en el sitio Wellness de la Cleveland Clinic.

Además de los medicamentos mencionados, la stevia puede también interactuar con medicamentos antinflamatorios, antimicóticos, antimicrobianos, drogas anticancerígenas, supresores del apetito, bloqueadores de canales de calcio, hipotensores y diuréticos.

 

Cardiovida24 le aconseja consultar con su médico antes de efectuar cualquier tipo de modificación en su dieta.

 

Más información

Credite Suisse Research Institute
NCBI
Asociación Española de Stevia
Cleveland Clinic Wellness
Appetite
WebMD