En la actualidad, el sexo femenino tiene mayores probabilidades de morir producto de una enfermedad cardiovascular. ¿El estrés afecta más a ellas que a ellos?

 

Una mujer muere cada once minutos como consecuencia de la enfermedad cardiovascular, según advirtió la Federación Argentina de Cardiología (FAC), que pasado 26 de agosto conmemoró el Día Nacional de Concientización de la Salud Cardiovascular en la Mujer.

A pesar de que la enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte entre las mujeres y un tercio de ellas fallece como consecuencia de esta, persiste la idea equivocada de que es un problema sólo de los hombres.
Los factores de riesgo son los mismos, pero algunos, como el estrés, las afectan más.

Por eso la FAC lleva adelante una serie de acciones de prevención y concientización a diferentes niveles, ahora en el marco de una campaña internacional que identifica a esta lucha con el símbolo del vestido rojo.

Según la entidad, el aumento de muertes anuales de mujeres por infarto en 10 años en la Argentina duplicó a la de los hombres.

A los factores de riesgo comunes a ambos sexos -diabetes, hipertensión arterial, obesidad o sobrepeso, dislipidemia (exceso de colesterol y de triglicéridos), sedentarismo, tabaquismo, depresión, y el estrés, que en general afecta más a su corazón – se agregan otros factores de riesgo específicos: el embarazo pretérmino, hipertensión y diabetes gestacionales, la menarca y la menopausia, además de los tratamientos oncológicos y enfermedades autoinmunes, que también elevan el riesgo cardíaco.

Con el objetivo de que sea posible desarrollar mejores acciones de prevención y cuidado, la Federación Argentina de Cardiología celebró el pasado 26 de agosto el Día Nacional de Concientización de la Salud Cardiovascular en la Mujer, en el marco de una gran campaña nacional «Mujeres en Rojo Argentina» (adhesión a la iniciativa internacional «Mujeres en Rojo» -Go Red For Women- liderada por la American Heart Association).

La iniciativa incluye charlas a la comunidad y otras actividades públicas, difusión de información útil y comunicación interactiva a través de internet y redes sociales.

Esta campaña invita a sumarse a esta lucha identificándose con el vestido rojo o cualquier otra prenda de este color.

La campaña en Argentina impulsa también el tratamiento de una ley nacional para que esta fecha de concientización sea establecida oficialmente (el proyecto ya tiene media sanción en Diputados).

«Nuestra federación fue y es precursora en la concientización de la sociedad sobre este aspecto específico de la salud cardiovascular. Existe una falsa percepción de que es un problema que no afecta a las mujeres, y en ese sentido firmamos este año un convenio para sumarnos a la iniciativa Go Red For Women, que es una campaña pionera y que va a la vanguardia en la concientización sobre la necesidad de la prevención», explicó el cardiólogo Adrián D’Ovidio, presidente de la FAC.

El programa internacional Go Red For Women, al que están suscriptas asociaciones médicas de 46 países incluye investigación conjunta, desarrollo de materiales de comunicación para la población y entrenamiento para profesionales en torno de este tema, más un distintivo común que identifica a las entidades que alrededor del mundo luchan por la prevención de las enfermedades cardiovasculares en la mujer, y que será el ícono de la campaña de FAC de este año: el vestido rojo.

 

La mujer sufre más el estrés

En los últimos años apareció evidencia suficiente de que a la conocida lista de los factores de riesgo crónicos para la salud del corazón deben sumarse el estrés y la depresión. Esta última es estadísticamente más frecuente en mujeres que en varones.

 

¿Y el estrés? A lo largo del día, el organismo pasa por diferentes ritmos de producción de adrenalina y noradrenalina, hormonas generadoras de estrés.  Según especialistas, «al levantarse a la mañana, siguiendo su ritmo circadiano normal, el hombre hace un pico de estas sustancias. Se va a su trabajo: ahí el ritmo puede llegar a incrementarse, hasta hacer un nuevo pico hacia la mitad del día para luego descender progresivamente, hasta la mañana siguiente. Pero lo que se vio es que la mujer vuelve a hacer otro pico de noradrenalina después de volver del trabajo, y esto es porque generalmente es la que se ocupa de las cosas del hogar». Si su corazón está sano, probablemente este «pico adicional» que cotidianamente padece no la afecte, pero incrementa su presión arterial y su frecuencia cardíaca y, con el tiempo, este efecto acumulado puede llegar a pesar.

 

Según relevamientos epidemiológicos hechos –incluso a nivel local, en la ciudad cordobesa de Villa María, donde se usó una escala denominada HADS (Hospital Anxiety and Depression Scale)-, el 52% de las mujeres alcanzaban niveles críticos de estrés, mientras que en los varones esa proporción no sobrepasaba el 30%. «Esto significa que, en general, la mujer sufre más el estrés crónico que el varón», sostienen.