En una entrevista con CardioVida24, el psiquiatra Juan M. Bulacio nos aconseja cómo cambiar el foco de atención.

Para el Dr. Juan Manuel Bulacio, médico psiquiatra, especialista en psicología y psicoterapia cognitiva, presidente de la Fundación ICCAp, Centro Integral Clínico, Docente y de Investigación en Salud Mental, el estrés “es, en principio, una respuesta normal, adaptativa, imprescindible para todos los seres vivos. En el ser humano, la diferencia es la subjetividad. De esta forma, y por tener múltiples necesidades, estamos expuestos a situaciones que pueden generar una respuesta de estrés exagerada o sostenida en el tiempo. Y allí comienzan los problemas, ya que en esos casos deja de ser adaptativo y normal, y empieza a ser desadaptativo y patológico”.

En cuanto a los síntomas, Bulacio enumera: “aumento de la frecuencia cardíaca (taquicardia), respiratoria (se acelera, puede sentirse que cuesta respirar), tensión motora (contracturas), y manifestaciones digestivas (aumento de la acidez gástrica, diarreas), entre otras; y a nivel mental: aumento de la sensación de peligro (hipervigilancia), insomnio, e irritabilidad”.

 

La importancia del tratamiento

Si bien para Bulacio el estrés no es una enfermedad, sí es un desencadenante de enfermedades psíquicas y físicas, así como de problemas laborales, académicos y vinculares. Por eso, su tratamiento es fundamental, porque tiene un carácter preventivo y protector. “No se trata, como se dice comúnmente, de bajar un cambio, sino de bajar la activación física mediante técnicas de relajación, respiración y diversas maneras de cuidar la salud general. Pero eso es sólo un paso. Los otros, consisten en intentar cambiar el modo en que se le da significado a la experiencia que se vive(constructivismo realista), así como cambiar el modo en que dichas situaciones se afrontan. Hay que sumar recursos de afrontamiento, aptitudes, para hacerlo mejor”, aclara.

Para recuperar al organismo, Bulacio aconseja aprender a poner la mente en cosas más atractivas y menos amenazantes, como:

  • Dormir más
  • Realizar actividad física que utilice el exceso de activación de un modo útil
  • Alimentarse bien, sin excesos de cafeína ni alcohol
  • Salirse del exceso de estímulos, estando en silencio o escuchando música suave

Un cambio del foco de atención es también un descanso para la mente. En este sentido, el arte es un buen camino, como lo son las actividades manuales o las conversaciones sin exigencias.

Comprender el sentido del estrés y el modo en el que actúa, permite realizar los ajustes necesarios para que la activación que produce no sea excesiva ni dañina para el organismo. Trabajar el estrés es trabajar la buena adaptación a las necesidades del ser humano, exteriores e interiores. Por eso, su tratamiento debe producirse tanto a nivel mental (cómo se interpretan las cosas, la adquisición y valoración realista de los propios recursos), como a nivel físico (activación física, buena alimentación)

¡El estrés es vida! Hay que entenderlo bien para utilizarlo a favor y para corregir sus excesos”, concluye el especialista.

 

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