Una problemática equiparable a otros importantes factores de riesgo cardiovascular.

Un estudio publicado por investigadores escandinavos en la revista American Journal of Public Heath, afirma que la inestabilidad y la baja seguridad laboral incrementan el riesgo de sufrir un infarto agudo de miocardio, aún en trabajadores de edad media sin antecedentes de enfermedad cardiovascular.

Otro artículo publicado por el Instituto de Psicocardiología de Buenos Aires, nos dice que “el estrés laboral surge a partir del desajuste entre la persona, el puesto de trabajo y la propia organización. El individuo percibe que no dispone de los recursos suficientes para enfrentar la problemática laboral y el estrés se hace presente. Esto provoca insomnio, problemas digestivos, dermatológicos y cardiovasculares”, cuadros que reclaman medidas puntuales para hacerles frente.

Además, las preocupaciones laborales pueden desembocar en un cuadro extremo conocido como el síndrome de burn out o síndrome de “estar quemado”, “que constituye una fase avanzada del estrés laboral y puede desarrollar una incapacitación total para volver a trabajar”.

La literatura médica ha señalado la relación entre el estrés psicológico y la incidencia de la enfermedad cardiovascular desde hace décadas. El estrés activa una compleja cascada hormonal que, si se cronifica, resulta finalmente dañina para el organismo. Esto lo convierte en un factor de riesgo cardiovascular comparable a otros clásicos como la obesidadel sedentarismola diabetes o la hipertensión y reclama medidas de control, tal como advierte la Fundación Española del Corazón (FCE).

CardioVida24 le recuerda que la inestabilidad e inseguridad laboral pueden provocar un cuadro agudo de estrés llamado “burn out” o síndrome de “estar quemado” que puede ser tan dañino como cualquier otro factor de riesgo cardiovascular.

 

Más información:

National Institutes of Health
Psicocardiología
Fundación del Corazón