Mucho más que un pasatiempo relajante, los estudios científicos demuestran que son muy eficaces para recobrar la calma.

Caminar laberintos brinda efectos saludables, especialmente sobre el estrés, tal como lo demuestran las investigaciones conducidas desde hace 3 décadas por el Dr. Herbert Benson, cardiólogo y fundador del Benson-Henry Institute for Mind Body Medicine, perteneciente al Massachusetts General Hospital (MGH).

 

El laberinto como herramienta de sanación

Cabe destacar que los beneficios de caminar un laberinto se refieren a los laberintos de una sola dirección, también llamados unidireccionales.
A diferencia de aquellos donde es posible recorrer múltiples senderos y perderse, el patrón del laberinto unidireccional propone una caminata consciente a través de un sendero único, desde un punto de partida ubicado en la periferia hacia el centro, y desde allí, la vuelta al punto desde donde se partió, atravesando el mismo sendero.

Sus diversos patrones combinan los principios arquetípicos que reflejan basicamente el círculo y la espiral. Desde la más remota antiguedad y en distintas partes del mundo, han sido usados como herramientas de conocimiento personal, símbolos del viaje al interior de uno mismo y regreso al mundo cotidiano, asociados a procesos de transformación integración.

El ejemplo tal vez más paradigmático sea el famoso laberinto de la Catedral de Chartres en Francia, construido durante la Edad Media.

Afortunadamente, existen en la actualidad laberintos modernos de este tipo, que emulan y recobran la tradición original en pos de obtener sus beneficios para la salud mental y física.

 

Por qué caminar un laberinto según Harvard

Caminar un laberinto es una práctica meditativa activa, que como toda técnica de meditación que se realiza en forma regular, produce beneficios tanto a la mente como al cuerpo.

El Dr. Benson, profesor de la Harvard Medical School, pudo comprobar a través de diversos estudios, que es muy eficaz para reducir la ansiedad y para provocar lo que él llama “respuesta de relajación”, el estado opuesto al estrés, con beneficios significativos para la salud a largo plazo como los siguientes:

  • Reducción de la ansiedad y el estrés
  • Reducción de los ritmos respiratorios, cardíacos y la presión sanguínea
  • Desarrollo del pensamiento creativo
  • Generación de auto control y eficiencia personal
  • Aumento del poder de concentración y claridad mental.
  • Disminución del insomnio
  • Reducción del dolor crónico
  • Mejora de la fertilidad

Para que la respuesta de relajación se produzca según Benson, son necesarios 4 elementos: entorno tranquilo, palabra o frase que se repita, actitud pasiva (receptiva) y posición cómoda.
Caminar laberintos contiene a los 4, siendo la palabra o frase repetida, el patrón mismo del laberinto.

“Los laberintos ofrecen una tecnología espiritual accesible y proactiva que hace lo que la ciencia no puede hacer. Incluso en los casos en que falla la curación externa, la sanación interior puede todavía tener lugar. Trabajando en conjunto, medicina, diseño, medio ambiente y laberintos ofrecen un todo que es mucho mayor que la suma de sus partes“, afirma Benson.

 

 

Dónde y cómo

Los beneficios comprobados de esta práctica han conducido a centenares de hospitales y centros de salud de todo el mundo a instalarlos dentro de sus predios.

EE.UU cuenta con más de 100, como el del California Pacific Medical Centeren San Francisco, el primero de todos, que al margen de pacientes y familiares, también es usado por enfermeras y hasta cirujanos.

Los laberintos también pueden realizarse en los jardines de las casas o en la orilla del mar. Cambiando de escala, también existe la opción de utilizar los así llamados “laberintos de dedos”, que en lugar de ser recorridos caminando, ofrecen la posibilidad de ser surcados con los dedos de las manos.

 

Si bien no hay reglas precisas, CardioVida24 le acerca algunas pautas generales que lo pueden ayudar a la hora de caminar un laberinto:

  • Antes de ingresar: centrarse, enfocarse y disponerse a caminar con una actitud mental receptiva.
  • Al caminar el sendero: concentrarse en los pasos. También vale dirigirse hacia el centro con una imagen u oración en mente. Muchas personas lo hacen con la intención de obtener respuesta a alguna pregunta particular o pedido.
  • Cuando alcance el centro: permanezca allí, parado o sentado, con los ojos cerrados y actitud receptiva el tiempo que necesite. Respire profundamente. Cuando le parezca apropiado, retorne.
  • Reflexión final: después de caminar el laberinto puede reflexionar acerca de su experiencia. Si lo desea, puede expresarla mediante palabras o dibujos.

 

Más información

Benson-Henry Institute for Mind-Body Medicine