Claves para ser una madre multitarea sin que el estrés las supere.

Hoy las mujeres, especialmente las que son madres, se encuentran sobrecargadas de tareas y demandas que provienen de la atención a su casa, profesión e hijos. Esta no es una cuestión menor ya que el corazón de las mujeres no se rompe sólo “por amor”, sino por enfermedades asociadas a la exigencia cotidiana, como las cardiovasculares.

 

Las super mamás

Actualmente las mujeres, y en especial las que son mamás, corren con el mandato de hacerse cargo de todo y de todos, y, por si fuera poco, se ven obligadas a responder con rapidez ante todas las exigencias.
Además de cuidar a sus hijos, trabajan fuera de la casa y realizan las tareas del hogar. Son las mujeres las que en su mayoría, se encargan de contar cuentos antes de dormir, llevan sus hijos al médico, participan en las reuniones de colegio, se ocupa de los cumpleaños, los regalos, y un resto de actividades imposibles de sintetizar, a pesar de trabajar a la par de sus maridos.

Estas mujeres se quejan de la falta de tiempo, lo que requiere que tengan que realizar 2 o más tareas de forma simultánea, convirtiéndolas en mujeres multitasking (multitarea).
Por otra parte, estar insertas en el mercado, provoca en algunas mujeres sentimiento de culpa o cansancio agotador, por no estar presentes en su casa, la cantidad de horas que ellas quisieran.
Muchas sienten la obligación de que todo tiene que hacerse a la perfección. A algunas, hasta les cuesta aceptar que no pueden con todo y prefieren aguantar dolor, pero hacerlo.

 

El cambio generacional

La inserción de la mujer en el mercado es un tema que marca una brecha con las generaciones anteriores, como las de sus madres y abuelas.

En una entrevista con Infobae, Laura Gutman, escritora y terapeuta familiar, explica el cambio de reconocimiento que experimentan las mujeres, diciendo: “En la actualidad, las mujeres jóvenes recibimos mayor valoración dentro de las actividades visibles en el ámbito público. Antes las mujeres eran más valoradas en el rol materno. Ahora las mujeres somos más valoradas en el rol de trabajadoras.

Cristina Faustino, coach española especializada en conciliación de maternidad y trabajo, añade en la misma nota, el costo de la nueva situación que enfrentan, al decir que “han pasado de ser sólo madres a ser madres trabajadoras”, que se “sacrifican por los hijos, tratando de cumplir con todo y se olvidan de ellas mismas“.

La sobreadaptación no es gratuitaAl prestar más atención a los requerimientos externos que a los internos, a la larga, las mujeres corren el riesgo de sufrir consecuencias en la saludEl estrés sufrido puede traducirse en riesgo cardiovascular.

 

Beneficios cardiovasculares de la lactancia

La reincorporación a la actividad laboral tras la licencia de maternidad, es otro tema importante al que se enfrentan las madres trabajadoras, que puede implicar un riesgo en la continuidad de la lactancia.

Muchas mujeres no saben que dar de mamar no sólo es bueno para el bebé, sino que protege a la mamá, incluso 35 años después, de un infarto, según un estudio Universidad de Pittsburgh, publicado en la revista Obstetrics and gynecology en el 2.009.

El estudio pudo demostrar que las que mujeres que habían dado de mamar durante al menos un mes, tenían tasas menores de diabetes, tensión alta y colesterol, todos factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares. Las que lo habían hecho durante al menos un año, tenían un 10 por ciento menos de posibilidades de sufrir un infarto, una embolia o de desarrollar una enfermedad cardiovascular que las que alimentaron a sus hijos con leche de vaca.

 

Organizarse es la clave

Frente a un panorama tan comprometido, lo importante es la organización y tener en cuenta que la prioridad es la salud, ya que sin ella no es posible cuidar de nada ni de nadie.

CardioVida24 brinda consejos para que las super mamás puedan enfrentar sus tareas cuidando su salud:

  •  Priorizar: diferenciar las obligaciones que son importantes de las que no
    •    Poner límites a las demandas, saber decir que no.
    •    Buscar la igualdad de tareas en el hogar (como la compra de alimentos, lavado de platos, limpieza, etc.) y en el cuidado de los chicos.
    •    Pedir ayuda a gente confiable cuando sea necesario (niñeras, familiares, amigos o padres de compañeros).
    •    Concientizar tanto a marido como hijos de la importancia de colaborar en cuanto al orden, hacer la cama, responsabilidad en los estudios, etc.
    •    Vivir cerca del trabajo para no perder tiempo en viajes.
    •    No llevar trabajo a casa. Si no queda otra opción, involucrar a los chicos y ocuparlos mientras tanto con tareas manuales.
    •    Hacer compras por internet, trámites y transferencias en línea, etc.
    •    Planificar tiempo libre para reunirse con amigos.
    •    No cargar sentimientos de culpa: nadie es perfecto, se hace lo que se puede.
    •    Dormir bien, la cantidad de horas necesarias para recuperar energía.
    •    Practicar algún deporte, ir al gimnasio, hacer algún curso o taller o hobby que sea placentero.
    •    Realizar alguna actividad relajante como yoga o meditación.
    •    Tomarse tiempo para una lectura agradable.
    •    Buscar ayuda profesional ante síntomas de desgaste físico o emocional.

 

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Infobae
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National Center for Biotechnology Information (NCBI)