Aprendé a “abrir tu corazón” para liberarte de las emociones negativas a través de 3 posturas básicas de yoga.

Habrás notado que sentís un “nudo en la garganta” cuando no te atrevés a expresar tus sentimientos, el pecho cerrado cuando sentís tristeza, o dolores estomacales cuando estás viviendo una situación indigerible. El cuerpo habla lo que el corazón siente.

En Japón los científicos describieron un cuadro denominado Tako-Tsubo como una situación cardíaca grave, en la que frente a una intensa emoción negativa (pérdida de un familiar directo, discusión violenta, etc.), aparece un dolor en el pecho idéntico a un infarto.
En este cuadro, denominado también “Broken-Heart” en inglés, se ve un electrocardiograma anormal donde el corazón queda “estrangulado”: toda la extensa zona de la punta del corazón no se mueve, explica el Dr. Carlos Daniel Tajer, autor del libro “El corazón enfermo. Puentes entre las emociones y el infarto”.
Lo más curioso es que en pocos días, en la mayor parte de los casos, se recupera totalmente la función. Esto confirma el comienzo de la nota:aquello que nos sucede a nivel “emocional” puede afectarnos claramente también a nivel “corporal”.

A la hora de hacer yoga, a nivel físico, se ven simplemente posturas. Sin embargo, la práctica va mucho más allá de lo que ven nuestros ojos. Cada postura está destinada a estimular y equilibrar determinados centros energéticos dentro de nuestro cuerpo. Esta es una de las razones por las cuales, al salir de una clase de yoga, nos sentimos armonizados, liberados y en paz.

Estas posturas, junto a tu respiración profunda y pausada, te ayudarán a abrir tu corazón para poder soltar, sanar y avanzar con confianza. Te permitirán confiar y expresar aquello que sentís. Pero ante todo, serán un bálsamo para tu cuerpo, para tu mente y para tu alma.

 

Postura del “corazón abierto”

  1. Sentado con la columna alineada, llevá tus brazos hacia atrás y tomate los codos (o los antebrazos en el caso de no llegar).
  2. Abrí tu pecho, elevando tu esternón y llevá los hombros hacia atrás. La intención es “abrir el corazón”.
  3. Quedate en esta postura 5 a 10 respiraciones profundas.

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Postura del medio puente – Setu Bhanda Sarvangasana

  1. Acostado boca arriba y con los brazos extendidos a los lados del cuerpo, flexioná tus rodillas, colocando los pies por debajo de éstas, al ancho de caderas.
  2. Al inhalar, rotá tu pelvis y elevala a la altura de las rodillas.
  3. Abrí el pecho e imaginá que tenés un balón entre las rodillas para activar tus músculos aductores.
  4. Después de 5 respiraciones profundas con la pelvis elevada, bajá suavemente vértebra por vértebra.

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Postura del ángulo atado reclinado – Supta baddha konasana
Para que esta postura sea más relajante y puedas abrirte más, vas a necesitar un bolster de yoga o un almohadón.

  1. Comenzá colocando el bolster con su punta tocando tu sacro.
  2. Juntá las plantas de los pies al mismo tiempo que dejás caer las rodillas hacia los lados, tanto como te sea posible, de modo que se sienta cómodo y natural. Si te sentís incómodo, podés colocar un almohadón debajo de tus rodillas.
  3. Recostate sobre el bolster abriendo el pecho, relajando tu cabeza y poniendo los brazos hacia ambos lados. Respirá profundo y dejá que el corazón se “afloje”. Esta es una gran postura de apertura y confianza.
  4. Quédate en esta postura el tiempo que sientas necesario para relajarte.
  5. Para salir de la postura, recostate hacia tu lado derecho y luego empujate con tu mano izquierda contra el piso para sentarte.

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Como ves, la práctica del yoga es integral: une cuerpo, mente y espíritu.
Un corazón abierto nos permite transitar la vida con menos miedo y mucho más amor para dar y recibir.

Paz.

 

Aclaración: El contenido de la nota es responsabilidad del autor y refleja su punto de vista. No expresa la opinión de CardioVida24.