Luana Hervier nos enseña las posturas de yoga que ayudan a manejar la carga de estrés que vivimos a diario.

Esa sensación de no poder, de “tener que”, de “no ser lo que” y de no llegar … ¿Te suena familiar?
La vida está llena de situaciones que pueden generarnos estrés. Sin embargo, como te habrás dado cuenta a través del tiempo, no siempre reaccionás de igual manera ante lo que te sucede. ¿Y de qué depende esto? De tu estado interno.

Es que no es chiste. Cuando aceptamos las mini preocupaciones diarias y las mezclamos con la presión mental más la ansiedad, se vuelve un coctel bastante efectivo para perder nuestra salud.
Tanto es así, que el Instituto de Neurología Cognitiva (INECO) asegura que la ansiedad tiene una prevalencia mundial del 15 al 20 por ciento, lo que genera un alto costo en salud pública, además de causar un subrendimiento académico y laboral. ¡Y ni hablar de la cantidad de gente irritada por la calle!

¿Qué hacer entonces?
Hacernos cargo día a día del estado interno para evitar el coctel explosivo.
¿Cómo?
Una de las mejores herramientas es el Yoga. Esta práctica requiere que lleves la atención a tu cuerpo y a tu respiración. Así de simple, la mente no puede estar en todos lados. Si llevamos intencionalmente la atención al cuerpo y a la respiración, ésta se moverá de aquello que no puede parar de pensar. De esta manera le damos un descanso a la mente y apagamos un poco la radio mental.
Sería bueno, ¿no?

 

Posturas de Yoga que te pueden ayudar
Podés realizarlas todas juntas cuando lo necesites, o por separado, si no tenés tiempo. Lo ideal es quedarte por lo menos, 5 respiraciones profundas en cada una. Toda la secuencia te llevará unos 15 minutos aproximadamente.

Piernas contra la pared – Viparita Karani

  1. Colocar las piernas contra la pared, asegurándote de tener bien apoyada la columna lumbar y de poder soltar todo el peso del cuerpo.
  2. Enfocate en tu respiración y en soltarte cada vez más. ¡Relajá tus hombros y tus músculos faciales!

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Abrazo a uno mismo – Paschimottanasana

  1. Sentate con las piernas extendidas y los isquiones bien apoyados en el piso (si palpás la parte inferior de tus glúteos, los vas a encontrar).
  2. Alargá tu columna y llevá las manos a donde llegues: a tus piernas, pies, o simplemente relajalas a los costados de las piernas.
    El objetivo no es llegar lejos, sino relajarte en esta postura que te lleva con cada exhalación más cerca de vos mismo. ¡Recordá nunca forzar!

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Rodillas al pecho – Janyasana

Flexioná ambas rodillas y abrazalas, relajando tu columna lumbar, cuello y hombros.

 

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Postura de relajación – Savasana

Esta es la postura más importante de la secuencia. Es imprescindible que practiquemos relajarnos y descansar.
Cuanto más lo hagamos, mejor podremos relajarnos, aún estando en actividad.

  1. Acostate boca arriba, con tus piernas cómodamente separadas.
  2. Poné tus brazos a los lados, con las palmas de las manos hacia arriba, dejando los dedos relajados.
  3. Cerrá los ojos y respirá profundamente.

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Tips para ayudarte a que te relajes mejor:

  • Inhalá profundamente y aguantá la respiración, a la vez que tensas todo tu cuerpo. Contraé la mandíbula, fruncí los labios, contraé los músculos de las piernas, apretá los glúteos, contraé el abdomen, apretá los puños, todo.
  • Después de tensar tu cuerpo durante unos segundos, exhalá y relajá todos tus músculos a la vez. Dejá que la tensión del cuerpo se derrita en el suelo. Relajate y soltá cualquier tipo de tensión física, emocional o mental, como si estuvieras acostado en el pasto, entregándote a la Madre Tierra.

 

Volvete un especialista en respirar profundo y saber soltar el cuerpo. Esto te ayudará a tener una mente más clara, un cuerpo más relajado y sin duda, un corazón más contento.

¡Salud para todos!

 

Aclaración: El contenido de la nota es responsabilidad del autor y refleja su punto de vista. No expresa la opinión de CardioVida24.