Como pasa con toda enfermedad silente, la hipertensión arterial está allí, latente y sin que la persona sospeche que la padece. Sin embargo, existen ciertas señales de alarma, que aunque suelen ser comunes, pueden alertarnos que esta enfermedad está en puertas y es razón suficiente para ir al médico por un diagnóstico.

La hipetensión es una patología crónica que consiste en el aumento de la presión arterial. Una de las características de esta enfermedad es que no presenta síntomas claros cuando se desarrolla y los mismos suelen ser inconsistentes; en pocas palabras es una enfermedad silente.

En la actualidad, las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de mortandad en el mundo, pese a que la hipertensión es una patología tratable, su complicación puede desencadenar estados clínicos graves e incluso la muerte.

Los infartos al miocardio, hemorragias internas y la trombosis cerebral, son complicaciones que se pueden prevenir con el adecuado control y cuidado, pero para esto se debe estar consciente de la enfermedad.

Las primeras consecuencias de la hipertensión las sufren las arterias, que se endurecen a medida que soportan la presión arterial alta de forma continua, se hacen más gruesas y puede verse dificultado al paso de sangre a través de ellas. Esto se conoce con el nombre de arterioesclerosis.

Según datos de la Sociedad Argentina de Cardiología y la Federación Argentina de Cardiología, 1 de cada 3 argentinos sufren de hipertensión arterial, siendo la enfermedad predominante en hombres con un 43,67%.

Causas de la hipertensión
Aunque todavía no se conocen las causas específicas que provocan la hipertensión arterial, sí se ha relacionado con una serie de factores que suelen estar presentes en la mayoría de las personas que la sufren. Conviene separar aquellos relacionados con la herencia genética, el sexo, la edad y la raza y por tanto poco modificables, de aquellos otros que se podrían cambiar al variar los hábitos, ambiente, y las costumbres de las personas, como: la obesidad, la sensibilidad al sodio, el consumo excesivo de alcohol, el uso de anticonceptivos orales y un estilo de vida muy sedentario.

Causas no modificables
-Factores genéticos: La predisposición a desarrollar hipertensión arterial está vinculada a que un familiar de primer grado tenga esta patología.

-Sexo: Los hombres tienen más predisposición a desarrollar hipertensión arterial que las mujeres hasta que éstas llegan a la edad de la menopausia. A partir de esta etapa la frecuencia en ambos sexos se iguala.

-Edad: La edad es otro factor que influye sobre las cifras de presión arterial, de manera que tanto la presión arterial sistólica o máxima como la diastólica o mínima aumentan con los años y lógicamente se encuentra un mayor número de hipertensos a medida que aumenta la edad.

-Raza: En cuanto a la raza, los individuos de raza negra tienen el doble de posibilidades de desarrollar hipertensión que los de raza blanca, además de tener un peor pronóstico.

Causas modificables
Sobrepeso y obesidad: Los individuos con sobrepeso están más expuestos a tener más alta la presión arterial que un individuo con peso normal. A medida que se aumenta de peso se eleva la tensión arterial y esto es mucho más evidente en los menores de 40 años y en las mujeres. La frecuencia de la hipertensión arterial entre los obesos, independientemente de la edad, es entre dos y tres veces superior a la de los individuos con un peso normal.

Otras causas
-Vasculares: Las principales patologías vasculares que influyen son el síndrome de Liddle, estenosis de la arteria renal y la enfermedad renal crónica y poliquística.

-Endocrinólogas: En éstas se incluyen desequilibrios hormonales exógenos y endógenos.

-Neurogenéticas: Los tumores cerebrales, la poliomelitis bulbar y la hipertensión intracranial pueden desencadenar hipertensión.

Señales de alarma

Aunque estamos hablando de una enfermedad silente, existen ciertas señales a las que prestar atención y por las que debemos acudir al médico para un temprano diagnóstico.

Si sientes con frecuencia alguno de estos síntomas:

1-Dolores de cabeza
2-Dificultad respiratoria, sin justificación.
3-Mareos
4-Dolor en el pecho
5-Palpitaciones del corazón o taquicardia
6-Sangrado en la nariz
7-Dolor de estómago
8-Fiebre
9-Visión borrosa

Es importante que acudas a un médico general para que le practique los exámenes necesarios y así descartar si es hipertenso o no.

Fuente: Urgente24