El ejercicio físico ayuda a reducir los niveles de tensión arterial.

Aunque pueda parecer contradictorio, elevar las pulsaciones cuando se sufre hipertensión no es perjudicial. El ejercicio físico ayuda a reducir los niveles de tensión arterial, mejora la forma física y reduce los factores de riesgo que provocan enfermedades crónicas.

Estos son los ejercicios que recomiendan hacer:

Bicicleta
Este ejercicio físico es ideal como entrenamiento de resistencia. Fortalece el sistema cardiovascular, el metabolismo y el sistema inmune. Además, tonifica los músculos de las piernas y de la espalda y no se sobrecargan las articulaciones.

La presión arterial aumenta inicialmente durante el entrenamiento, aunque a largo plazo cae hasta su nivel más bajo.

Bailar
Esta actividad física es un excelente complemento para los tratamientos médicos. Mejora la capacidad cardiovascular, disminuye los niveles de colesterol y de presión arterial. También disminuye el estrés, el cual es uno de los detonadores de la hipertensión.

Caminar
Los beneficios para la salud del senderismo son indiscutibles. La quema de calorías, el aumento del tono muscular o el mantenimiento de la masa ósea son algunas de las propiedades que tiene para el organismo.

Correr
Este ejercicio físico eleva el colesterol bueno, reduce los coágulos en la sangre, mantiene el corazón en buen estado, acelera el metabolismo y reduce el riesgo de padecer hipertensión.

Nadar
Los beneficios comunes de la natación pasan desde el aumento de la resistencia cardiorrespiratoria hasta la rebaja de la frecuencia cardíaca y la consecuente estimulación de la circulación sanguínea.

Por otro lado, hacer unos cuantos largos al día también ayuda a mejorar el estado de ánimo, ya que contribuye a reducir el estrés.

Mas allá de estos consejos, te recomendamos que antes de encarar cualquiera de estas actividades siempre consulte antes a tu médico de cabecera para que te pueda orientar sobre el ejercicio más acorde para cada caso en particular.

Fuente: Primicia (Venezuela)