Estos son algunos consejos prácticos a tener en cuenta, toma nota de ellos y aporta hábitos saludables en tu vida.

Para nadie es secreto que fumar es una de las adicciones más nocivas de las sociedades modernas. El cigarrillo es un culpable habitual en casos de cáncer en los pulmones y otras afecciones relacionadas. Pero los daños que genera en el organismo se extienden más allá del aparato respiratorio. La forma en que afecta el tabaco al corazón es tan dramática, que los fumadores tienen 70% más de probabilidades de mortalidad por enfermedad coronaria en comparación con quienes no tienen el hábito.

Pero no fumar tampoco implica estar completamente libre de riesgos. Los fumadores pasivos están muy expuestos a estas enfermedades relacionadas al tabaquismo. Algunos especialistas señalan que convivir con una persona que consume diariamente un atado, equivale a mantener una frecuencia de nueve cigarros al día.

Maneras en las que afecta el tabaco al corazón

Es común entre la mayoría de los adictos al tabaco mantener una frecuencia cardíaca elevada. La nicotina y el monóxido de carbono presentes en este producto contraen las arterias principales y aumenta la presión sanguínea. Una consecuencia directa del esfuerzo adicional que debe hacer el corazón para distribuir la sangre a todo el cuerpo. Lo que a su vez se traduce en mayores riesgos de accidentes cerebrovasculares o infarto del miocardio.

El alquitrán, sustancia química también incluida en el cigarrillo y que entra al organismo con cada pitada, es responsable de muchos episodios de aterosclerosis. De igual forma incide en el aumento del colesterol malo, acabando al mismo tiempo con el colesterol bueno. Todo esto se traduce en un mayor riesgo de formación de coágulos sanguíneos, otra situación de alto riesgo para el tren cardiovascular.

Razones para dejar de fumar

Lo anterior es apenas una pequeña muestra de lo perjudicial que es el cigarrillo para la salud en general, así de cómo afecta el tabaco al corazón en lo particular. Las estadísticas son dramáticas. Al menos una de cada cinco muertes a nivel mundial está relacionada de manera directa o indirecta con el tabaquismo.

Tampoco es un secreto que para superar esta adicción se requiere de mucho más que solo determinación y fuerza de voluntad. El síndrome de abstinencia que se genera al suspender su consumo supone un reto ‘épico’ para prácticamente la totalidad de los implicados. Más allá de que las sensaciones de desesperación, apremio y desequilibrio no sean duraderas.

Los primeros efectos positivos de dejar de fumar aparecen a las pocas horas. Aunque para que sean evidentes se requerirá de algunos días. A largo plazo, las probabilidades de sufrir enfermedades del corazón serán considerablemente menores en comparación con las personas que no lograron o no intentaron abandonar su dependencia al cigarrillo.

Fuente: Ok Diario