El infarto, también conocido como ataque al miocardio, es una patología que puede afectar tanto a hombres como a mujeres, pero que puede presentar distintos síntomas según el sexo.

 

 

El infarto, también conocido como ataque al miocardio, es una patología que puede afectar tanto a hombres como a mujeres, especialmente a partir de la edad media, y aparece cuando se produce una obstrucción que imposibilita o disminuye de forma casi total el riego sanguíneo al órgano cardíaco.

Su padecimiento va directamente relacionado con la presencia de obstrucciones o estenosis (estrechez) arteriales, que al imposibilitar el ingreso de la sangre al corazón, producen una falta de oxígeno en el músculo cardíaco. Si esta carencia de oxigeno dura demasiado tiempo, el tejido de la zona muere, sin posibilidades de regeneración, y da lugar a una necrosis.

Por tal motivo, los médicos advierten de la necesidad de cuidar de este preciado órgano para protegerlo ante las enfermedades cardiovasculares, que es una de las principales causa de muerte en el mundo, y que afecta tanto a hombres y mujeres por igual, aunque puede presentar señales de alerta muy diferentes entre ambos sexos.

Mujeres
En caso de un infarto, hombres y mujeres pueden presentar síntomas distintos. Ellas experimentan en mayor medida presión o dolor en los hombros, cuello, la parte superior de la espalda, la mandíbula o los brazos.

Por otro lado, entre las mujeres también es más frecuente sentir mareos o náuseas, así como sensación de indigestión y/o dolor de estómago.

Otros síntomas específicos femeninos son palpitaciones o palidez.

Hombres
En ellos este dolor se ciñe más a la zona del tórax. Los hombres, en cambio, sufren ansiedad y el conocido sudor frío.

Entre los del sexo masculino es más frecuente la dificultad para respirar.

Algunos ataques cardíacos se producen de repente, pero muchas personas tienen signos y síntomas de advertencia horas, días o semanas antes. No todas las personas que tienen ataques cardíacos tienen los mismos síntomas o presentan la misma gravedad de síntomas.

La advertencia más temprana puede ser dolor o presión (angina de pecho) en el pecho recurrente que es consecuencia del esfuerzo y se alivia con el descanso. La angina de pecho es el resultado de un descenso temporal del flujo sanguíneo hacia el corazón.

Prevención
Las principales recomendaciones son llevar una dieta sana y equilibrada, practicar ejercicio físico de forma regular para alejar los problemas del corazón y dejar de fumar, ya que el tabaquismo es un factor de riesgo cardiovascular.

Tampoco hay que menospreciar el poder curativo del amor. Se ha demostrado que los vínculos afectivos positivos disminuyen los problemas cardiovasculares, mientras que la inestabilidad sentimental produce preocupación y estrés.

Fuente: Informe21