Conocé cuáles son los ejercicios que podemos hacer para ayudar a tener un corazón sano aunque no tengamos mucho tiempo libre.

El corazón, esa pequeña masa que está dentro de nuestro pecho, es la encargada de bombear sangre a todo el cuerpo para que pueda funcionar. Por supuesto, se trata de un órgano vital y, como tal, deberíamos hacer nuestro mejor esfuerzo para cuidarlo. El deportólogo y cardiólogo de la UBA Noberto Debbag (M.N 51.320), fue consultado por ConBienestar (Todo Noticias – TN) para que indique cuatro ejercicios, algunos tan básicos que no dejan lugar a excusas para no hacerlos.

La actividad física es uno de los pilares fundamentales para cuidar el corazón, porque disminuye la presión arterial alta y el colesterol; mejora la irrigación sanguínea y, por ende, la oxigenación; tiene un impacto positivo en la diabetes; baja los niveles de estrés; así como también disminuye el grado de obesidad al evitar el sedentarismo. Combinado con una alimentación saludable, (rica en verduras, frutas y cereales) y con bajos niveles de consumo de sal, alcohol y bebidas azucaradas, le haremos un favor a este órgano bombeador.

Aunque lo ideal es hacer actividad física acompañados de un profesional, no siempre disponemos del tiempo y el dinero suficientes para poder destinarlo a esto. El deportólogo consultado recomienda cuatro ejercicios básicos, algunos incluso pueden ser incorporados fácilmente a la rutina ya que, hechos a un ritmo moderado, tendrán repercusiones beneficiosas en el corazón.

Las actividades cardio que podemos sumar son:

-caminar;

-andar en bicicleta;

-salir a trotar;

-nadar.

Claro, son clásicas, pero esa es la idea: que sean tan fáciles de añadir al día a día para que el tiempo no sea un problema. El deportólogo aconseja, por ejemplo, bajarse dos o tres paradas antes del colectivo y caminar hasta el destino, tanto a la ida como a la vuelta; o evitar el ascensor si se vive en un piso dos o tres. Otra cosa que se puede hacer (si es viable) es cambiar de medio de transporte y desempolvar la bicicleta.

“Los ejercicios aeróbicos –como los mencionados anteriormente– son los que provocan que el oxígeno se aproveche mejor en el cuerpo y, por lo tanto, son más beneficiosos para el corazón”, explicó Debbag.

Para poner el cuerpo en movimiento, aunque sea leve, necesitamos mantener una intensidad moderada. Pero, ¿cómo nos damos cuenta de esto? “Para controlarlo se calcula que en un minuto se deben dar 100 pasos, 30 más que los que entran en una caminata tranquila”, señala el experto. “Vamos a notar que se eleva la frecuencia cardíaca y empezamos a transpirar. Así sabremos que nuestro corazón está trabajando mejor”, añadió.

Por último, Debbag aclaró que la actividad física debe ser regular, es decir, entre 3 y 4 veces por semana y en sesiones de entre 30 y 40 minutos. Además, es preciso hacer una consulta al médico antes de comenzar, para asegurarnos de que nuestro cuerpo esté en condiciones. ¿Y qué pasa si sos de los que solo hacen ejercicios anaeróbicos? Bueno, el cardiólogo aconseja sumar un poco de cardio para complementarlo.

Por: Guillermo Lobo – ConBienestar/TN