En breve este tipo de drogas ganarán más espacio que la cocaína.

El mundo de las drogas sintéticas no deja de alarmar y avanza de forma acelerada. Su consumo aumentó 2.000 veces entre 2011 y 2015. Se cree que los jóvenes las consumirán más que la cocaína. Al ya conocido “Éxtasis” se suma “Superman” –parametoximetanfetamina (PMMA) – la nueva droga de la noche argentina, que combina dos estimulantes como el éxtasis y la metanfetamina.

En ambos casos se trata de drogas químicas, fabricadas en laboratorios caseros. También conocidas como “drogas de diseño”, su fácil producción permite a sus creadores, muchas veces estudiantes de química, variar sus formulas rápidamente y experimentar con sus efectos.

De hecho, el último informe anual del Departamento de Drogas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que ya se detectaron en el mundo más de 400 tipos drogas sintéticas.

Habituales en las fiestas electrónicas, su consumo promete hacer resistir su extensa duración, que puede llegar a más de diez horas.
En la Argentina su público es de alto poder adquisitivo y creció durante los últimos años. El último informe de la ONU indica que el porcentaje de estudiantes argentinos de entre 12 y 18 años que consumen éxtasis, aumentó y hoy supera a Chile, que ocupaba el primer lugar en el ranking latinoamericano del 2011 . Se trata por otra parte, de una franja a la que no se les está brindando las herramientas adecuadas de prevención.

 

https://e.infogr.am/jovenes_y_el_extasis_en_latinoamerica?src=embed

 

El gráfico representa el porcentaje de estudiantes de entre 12 y 18 años que consumieron éxtasis en el año, según el último estudio de la ONU en la región.

 

Este tipo de drogas se caracterizan por sus efectos euforizantes y empatógenos: desinhiben, anulan el miedo, aumentan la alegría y motivan experiencias de una intensidad emocional tal que promueve relaciones afectivas ficticias.

El problema está en que frente a tales efectos placenteros, sus consumidores no logran reconocer los síntomas que ocurren paralelamente en su cuerpo.

La American Heart Association (AHA) destaca en su sitio web:

  • alteraciones del ritmo cardíaco, la presión sanguínea y la temperatura corporal
  • reacciones tóxicas a sustancias agregadas
  • convulsiones
  • ataque al corazón
  • paro respiratorio

La deshidratación es otra consecuencia segura, de allí la necesidad del consumo de agua que viene aparejado con la toma de la droga, para evitar posibles convulsiones (mecanismo fisiológico para bajar la temperatura corporal). El problema es que algunas personas toman más agua de la necesaria, pudiéndose provocar hiponatremia lo que podría conducir hasta un edema cerebral.

Dentro de los efectos cardiovasculares adversos, el corazón puede acelerarse a niveles muy altos, produciendo taquicardia paroxística y fibrilación ventricular: la sangre no se bombea desde el corazón y se produce la muerte cardíaca. Las dosis excesivas de adrenalina que desencadenan este tipo de drogas hacen que el corazón bombee de manera constante hasta entrar en paro. Cuando deja de funcionar, la sangre vuelve a los pulmones y puede producirse un edema pulmonar.

 

Fibrilación ventricular

 

CardioVida24 le aconseja informarse acerca de esta problemática tan actual para saber cómo informar y cuidar a sus hijos.

 

Más información:
American Heart Association
United Nations Office on Drugs and Crime
La Nación