La falta de prevención y atención inmediata con los medios adecuados, es causa de 15.000 muertes anuales en nuestro país.

Alrededor de 42.000 argentinos sufren un infarto por año. Unos 15.000 mueren a causa de la falta de prevención, detección de síntomas, o por no ser atendidos a tiempo o con los medios adecuados.

“La mortalidad cardiovascular está ligada al subdesarrollo por falta de acceso a la salud e información. Así, hay malos hábitos alimenticios y de comportamiento, con gente obesa, hipertensa, fumadora”, explica a Clarín, el Dr. Jorge Belardi, presidente del Instituto Cardiovascular de Buenos Aires(ICBA).

La tasa de mortalidad por infarto en nuestro país duplica a la tasa de países desarrollados como Francia, Inglaterra y Finlandia, según un análisis de la Universidad Isalud. Sin embargo, el desafío propuesto por laOrganización Mundial de la Salud (OMS) es poder reducir la mortalidad cardiovascular en un 25% para el 2.025.

 

La falta de información

En el 90% de los casos, se puede identificar un factor de riesgo cardiovascular evitable y potencialmente reversible.

“Muchas de las muertes por infartos son prevenibles. Las personas pueden hacer mucho para controlar los factores de riesgo, como la hipertensión o el colesterol malo alto, consumir frutas y verduras, y evitar el sedentarismo y el tabaquismo, declara al diario Clarín el presidente de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC), Guillermo Fábregues.

Pero, para lograr la prevención, es necesario la entrega previa y sostenida de información adecuada, que llegue y eduque al público masivo, de manera amigable e inteligente. El desconocimiento de los síntomas del infarto es un punto clave dentro de esta carencia.

 

Alta tecnología

En la Argentina existen métodos de diagnostico y tratamientos de gran eficacia en comparación con los comunmente implementados, que no son cubiertos. El Programa Médico Obligatorio (PMO) creado en 1996, y recortado en el 2002 por la crisis que enfrentó el país, no se ha actualizado hasta el momento.

“Sabemos que muchos de los pacientes que sí identifican los síntomas, concurren a la consulta pero no acceden a la atención médica y al tratamiento adecuado, detalló Belardi en relación a la práctica de la angioplastía, una intervención que permite desbloquear arterias obstruidas con la colocación de stents.

Corroborando la situación anterior, Oscar Mendiz, jefe del Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular de la Fundación Favaloro, agrega: “Aún hay problemas para acceder a la cobertura de los stents con liberadores de drogas, que se usan en casos de angina de pecho o en infartos”. Además, no se cubre con facilidad la implantación de válvulas aórticas por cateterismo, endoprótesis para aneurismas de aorta, y ecocardiografía 3D, entre otras intervenciones nuevas de eficacia comprobada.

Según Rubén Torres, rector de la Universidad Isalud y autor del libro Política sanitaria en el país de los argentinos, si se conformaran redes de emergencias entre sector privado y público para la atención rápida del infarto, se podrían evitar más de 3.000 muertes anuales.

 

CardioVida24 le recomienda informarse acerca de tratamientos de alta tecnología que provee su cobertura médica, ante el caso de un infarto.

 

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