Conozca este complemento alimentario, accesible y seguro, cuyas propiedades pueden ayudar a disminuir la tasa de colesterol y triglicéridos.

Es difícil creer que bajo el nombre “espirulina” se encuentre un tipo de alimento que, con el avance de los estudios médicos, recibe cada vez mejores calificativos por parte de los nutricionistas y los expertos en salud.

La espirulina es un tipo de microalga de color azul verdoso, consumida históricamente por pueblos del antiguo México y de diversas regiones de África, que crece de forma natural en el mar y en grandes lagos. Inicialmente se la catalogó como un tipo de vegetal, pero estudios más detallados la reclasificaron como una clase de bacteria unicelular muy especial, con capacidad de realizar fotosíntesis.

 

Calidad nutricional

Sin embargo, más que su clasificación botánica o su historia de consumo, lo que la vuelve un objeto de estudio muy interesante desde principios de la década del 70´ son sus excelentes características nutricionales. A tal punto, que hace ya muchos años se formó el IIMSAM, una organización intergubernamental avalada por las Naciones Unidas, cuya finalidad es promover el uso de esta alga en diferentes presentaciones, como uncomplemento alimentario accesible y seguro, y cuyas propiedades pueden ayudar a combatir la desnutrición y sus patologías asociadas.

¿Por qué se le atribuye esa posibilidad? Debido a que la espirulina provee proteínas, minerales (como hierro), 18 tipos diferentes de aminoácidos y una serie de ácidos grasos saludables. También suma vitaminas del tipo B, C y E y varios compuestos carotenoides. Según la Sociedad Argentina de Nutrición(SAN), este tipo de moléculas son conocidas por sus funciones antioxidantes y cumplen un papel en la protección de diversas enfermedades como ciertos tipos de, cáncer, enfermedad cardiovascular, anemia y degeneración macular relacionada con la edad.

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmó que “la espirulina representa un alimento interesante por múltiples razones, y es capaz de ser administrada a niños sin ningún riesgo. Los usos posibles de este compuesto son la prevención del cáncer, la fibromialgia, la fiebre del heno, la infección por herpes, el colesterol alto, la urticaria y la protección hepática”.

 

Espirulina y salud cardiovascular

En el plano de la salud cardiovascular, la espirulina está siendo estudiada y ya hay indicios de que podría aportar efectos benéficos, tanto en la modulación del colesterol como de los triglicéridos, además de sus ya comprobadas propiedades antiinflamatorias.

Sin embargo, los expertos destacan que por ahora, estos resultados positivos deben ser tomados como indicios, debido a que son estudios realizados con grupos de menos de 100 pacientes cada uno, por lo que les falta todavía, peso estadístico. Pero así y todo, algunas de esas investigaciones hallaron bajas significativas en las tasas de colesterol, tras tomar por ejemplo, suplementos de 8 gramos de espirulina.

De todos modos, en la página web de la National Library of Medicine, el sitio para pacientes y familiares mantenido por los National Institutes of Health de los EE.UU., se detalla que “las evidencias de estos beneficios no son por ahora concluyentes y se necesitan nuevos estudios”.

 

Más información:

IIMSAM
US National Library of Medicine
Journal of the Science of Food and Agriculture
Sociedad Argentina de Nutrición