Miedos e inseguridades que aparecen luego de sufrir un ataque al corazón.

La vida sexual, ¿implica riesgos para las personas que sufrieron un infarto agudo de miocardio? Esta pregunta es habitual en quienes atraviesan el proceso de recuperación después de un evento cardiovascular. Sin embargo, los miedos y ansiedades superan los riesgos reales, ya que según un documento publicado por la Fundación Española del Corazón (FEC)“la frecuencia cardíaca del coito es inferior a la que se produce durante otras actividades normales de la vida cotidiana, y el esfuerzo físico que precisa se podría calificar de moderado, lo que en principio no traería ninguna complicación”.

En general, las personas post infartadas que reinician su vida sexual no sufren como consecuencia problemas de salud. Sin embargo, algunos pacientes pueden atravesar episodios de impotencia o frigidez, debido a la medicación que reciben o al estado emocional que transitan en esa circunstancia especial de su vida. En otros casos, puede aparecer una angina de pecho que desencadene un importante estado de ansiedad. Si esto sucede, es importante que el paciente consulte a su médico, que seguramente le pedirá una prueba de esfuerzo para monitorear el estado de su corazón. La reanudación progresiva de la vida sexual y la consulta psicológica ayudan a recuperar la sexualidad sin miedo, aunque se trate de un tema que a la mayoría le resulta difícil consultar.

Un estudio publicado en la revista de la Asociación Americana de Diabetes, bajo el sugestivo título “No soy sólo un corazón sino una persona íntegra”, analiza la reiniciación sexual post infarto de 17 mujeres y resalta la importancia de que los cardiólogos faciliten la información necesaria para que los pacientes puedan retomar su vida sexual en condiciones seguras para su salud cardíaca y emocional.

CardioVida24 le recuerda que aunque usted haya obtenido un resultado positivo en la ergometría realizada posteriormente a su infarto, no deje de consultar a su médico a la hora de reactivar su vida sexual.

 

Más información:
Fundación Española del Corazón
American Diabetes Association