El Dr. López Rosetti nos cuenta las características del “Promes”, un taller efectivo para el manejo del estrés.

Para enfrentar el estrés, el Dr. Daniel López Rosetti creó el Promes, un taller abierto a la comunidad dentro del Servicio de Medicina del Estrés del Hospital Central de San Isidro, en el que unas 200 personas participan de charlas y aprenden herramientas para mejorar su calidad de vida, combatiendo el estrés.

“Lleva el nombre de Promes por promesa, aclara López Rosetti a CardioVida24 y agrega que, para llevar a cabo su objetivo, se basa en 3 pilares:

  • Área médica, que se relaciona con el diagnostico, medicación, nutrición, actividad física, técnicas de relajación psicofísica y meditación.
  • Área psicológica o conductual, relacionada con el abordaje de la psicología cognitiva para el tratamiento de los distintos perfiles de personalidad.
  • Área filosófica de la vida cotidiana, que incluye aprender a manejar las tensiones, tener proyectos, saber decir que no, vivir el día de hoy e identificar los pensamientos distorsionados para no estresarse por cosas que no existen.

 

Cómo se desarrolla el programa

1 El diagnóstico.

“En primer lugar, el paciente se tiene que acercar al hospital y sacar turno para que le realicen el diagnóstico. Este es un perfil psicobiológico, que tiene una duración que va de 1 hora a 1 hora y media. Luego se le entregan los resultados y de acuerdo a éstos, se lo incorpora al Promes”, explica a CardioVida24, el Dr. López Rossetti.

2 El perfil psico-biológico del paciente

Mediante diversos equipos, se miden en las personas, las diversas variables físicas que se modifican con el estrés. El paciente se sienta en una cabina donde se lo calma con luz baja y música suave.

Luego se lo somete a un test psicológico estresante e inmediatamente, se miden las variables alteradas. En general, se produce un aumento de la frecuencia cardíaca y respiratoria, la tasa de transpiración, la presión arterial y el colesterol. De acuerdo a esto, se sabe qué tan reactor tenso es el paciente. ¿Qué significa? Un reactor tenso es una persona más vulnerable al estrés psicológico percibido, que tiene reacciones físicas por encima del promedio normal.

Después, el paciente debe realizar una serie de test cognitivos que miden las variables psicológicas que condicionan vulnerabilidad. Se mide el estilo conductual, el nivel de ansiedad y los mecanismos habituales de afrontamiento frente a un estresor.

La información obtenida se une a los resultados de las variaciones físicas, y se configura el perfil psico-biológico del estrés, en el que se incluye además, untest llamado “Índice de Calidad de Vida” (ICV) que mide la calidad de vida del paciente.

“Es conveniente aclarar que calidad de vida no es nivel de vida, no es si tenemos un millón de dólares. Calidad de vida es si disfrutamos de lo que tenemos. Esa es la pastilla del bienestar, que no la fabrica un laboratorio. No es feliz el que tiene alto nivel de vida, sino el que tiene buena calidad de vida”,asegura López Rosetti.

Cuando las diferencias entre la expectativa y la realidad de vida son muy amplias, el costo psíquico es elevado. Es decir, si el paciente tiene expectativas bajas relacionadas a su realidad, la calidad de vida es mayor. En cambio, si las expectativas personales están muy por encima de las realidades vivenciales, la calidad de vida es mala.

3 La etapa terapéutica de tratamiento

Se desarrolla mediante la realización de talleres intrahospitalarios. Tiene una duración de 8 semanas, de 1 hora y media por sesión. El paciente cumple con consignas o tareas durante la semana hasta el nuevo encuentro.

“En el Promes, primero se expone y enseña a las personas qué es el estrés, cómo percibirlo y cómo diagnosticarlo en el propio cuerpo. Y se le entregan los estudios con los resultados personales sobre su nivel de estrés. La dinámica se valora a través de un estudio que se llama Escala de Seguimiento Clínico (ESECLI), cuyo objetivo es observar cómo evoluciona y mejora el paciente”, aclara López Rosetti.

 4 Terapia conductual-filosófica

En la etapa de tratamiento se desarrolla una actividad que se llama de “Recursos y Herramientas”, donde se enseñan técnicas para manejar las tensiones cotidianas. Tienen el objetivo de modificar conductas o hábitos de la cotidianeidad para mejorar la calidad de vida del paciente, y es específicamente, una terapia cognitiva-conductual.

Las conductas que se trabajan son, por ejemplo, aprender a decir “no”; aprender a manejar la ira, la elaboración de un proyecto, actividad física, nutrición, y uno muy importante es cómo reconocer y manejar los pensamientos distorsionados, producto de la imaginación y no de la realidad misma (por ejemplo, la visión catastrófica de las cosas o los “debería”), que suelen originan malestar y ansiedad, e influyen en el estrés.

También se incluye la meditación, la cual se practica durante 15 minutos en las 8 semanas de tratamiento. El paciente se lleva una hoja de registro donde anota los ejercicios de relajación psicofísica que hace 2 veces por día durante todo el tratamiento.

 

Sus beneficios

Al concluir el programa, los participantes reportan los siguientes logros:

  • Reducción del estrés y la ansiedad.
  • Disminución de síntomas de depresión.
  • Mejora en el manejo de las relaciones sociales y el entorno.
  • Incorporación de actividad física que además, aumenta el optimismo.
  • Muchos comienzan a reducir la medicación, sobre todo, las relacionadas con la ansiedad, los trastornos del sueño, la hipertensión arterial y las enfermedades psicosomáticas.

 

Más información

Servicio de Medicina del Estrés del Hospital Central de San Isidro
4512 -3725, de 8 a 14 hs.