Si a esta etapa de agotamiento y exigencias le sumamos una dieta poco saludable, el cuerpo lo siente. Para contrarrestar los efectos de diciembre, la buena nutrición es fundamental por lo que es necesario elegir bien qué vamos a comer.

 

A esta altura del año el estrés suele ser el protagonista: exámenes, objetivos, cierre de proyectos, y planificación del año que se aproxima son algunas de las actividades que absorben todas nuestras energías.

Si a esta etapa de agotamiento, cansancio y ansiedad le sumamos una mala alimentación, el cuerpo lo siente y aparecen síntomas como irritabilidad, mal humor, cansancio excesivo y desgano. Para contrarrestar estos efectos es necesario reordenarse en cuanto a las comidas y el descanso. Hacer ejercicio es primordial ya que se convierte en un medio de descarga y distracción para reducir las tensiones.

Desde el punto de vista nutricional, hay alimentos que ayudan a mejorar las tensiones ya que actúan como relajantes. Para los que terminan el año con mucho estrés les recomiendo lo siguiente:

  • Incorporar almendras en el desayuno o la colación de media mañana: aportan Tirosina que estimula la Noradrenalina para estar más atentos y animados.
  • Beber más agua: muchas veces el dolor de cabeza puede ser un síntoma de deshidratación.
  • Comer una banana como colación alrededor de las 18: aporta Triptófano que estimula la secreción de Melatonina para favorecer el descanso nocturno.
  • Evitar el consumo de carnes rojas por la noche: éstas inhiben la melatonina y pueden provocar molestias a la hora de dormir.
  • Disminuir el consumo de mate y café: para aquellos que estén ansiosos o estresados no se recomienda consumir estas infusiones, ya que ambas aportan cafeína que actúa como estimulante.
  • Desayunar lácteos y semillas: son ideales para levantar el ánimo y se puede armar, por ejemplo, con un tazón de yogur descremado más un puñado de semillas de girasol o bien una rebanada de pan multicereal untado con ricota.
  • Chocolate amargo: ideal para comer a última hora de la tarde o después de cenar por su aporte en Triptófano.

Si combinamos una dieta equilibrada con ejercicio, buena hidratación y descanso adecuado podremos lograr terminar el año de manera óptima.

Por: Analía Moreiro, Licenciada en Nutrición.

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