La Dra. Harwicz nos indica cuáles son las cifras a tener en cuenta.

Se denomina “factor de riesgo cardiovascular” a ciertas variables como hipertensión arterial, diabetes, colesterol elevado, tabaquismo, obesidad y sedentarismo, que se asocian con una mayor probabilidad de desarrollar enfermedad de las arterias, corazón y cerebro. Cuantos más factores de riesgo presente la persona, mayores son sus probabilidades de padecer enfermedad cardiovascular.

Se describen factores no modificables: la edad (hombres mayores de 50 años y mujeres en la etapa post menopáusica), la raza afroamericana y personas con antecedentes heredofamiliares; en tanto hay otros, los factores de riesgo modificables o controlables con cambios en el estilo de vida o iniciar un tratamiento con fármacos.

Los principales factores de riesgo modificables son:

  • Hipertensión arterial.Se define cuando la presión arterial en reposo supera los 140/90 mmHg. Esta condición, de mantenerse crónicamente sin tratamiento, aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular (ACV), infarto de miocardio, angina de pecho e insuficiencia cardíaca.
  • Colesterol elevado.Niveles de colesterol “malo” (LDL) superiores a 160 mg/dl, favorecen el depósito del colesterol en las arterias, formando placas que obstruyen el paso de la sangre, proceso denominado ateroesclerosis. Esta situación aumenta el riesgo de infarto y accidente cerebrovascular. El hallazgo de niveles de HDL o “colesterol bueno” superiores a 40 mg/dl en los hombres y mayor a 50 mg/dl en las mujeres, son protectores de las arterias.
  • Triglicéridos elevados. La presencia de niveles superiores a 150 m/dlse asocia generalmente al sobrepeso/obesidad y diferentes estudios revelan un aumento del riesgo cardiovascular.
  • La principal causa de mortalidad en los pacientes con diabetes es la enfermedad cardiovascular.
  • Se define como el Índice de Masa Corporal (IMC) superior a 30. El IMC se calcula dividiendo el peso (kilogramos) por el cuadrado de la talla en metros (IMC = kg/m2). La obesidad es un factor de riesgo independiente de infarto, ACV e hipertensión arterial, especialmente si la acumulación de grasa se produce a nivel abdominal. El exceso de peso se asocia con un mayor riesgo de diabetes, aumento de triglicéridos y descenso de HDL.
  • Fumar 20 cigarrillos al día cuadriplica el riesgo de padecer un evento coronario: angina de pecho o infarto de miocardio, comparado con los hombres que fuman similar cantidad de cigarrillos. Asimismo, es el principal factor de riesgo para la enfermedad de las arterias de las piernas. La nicotina y los numerosos tóxicos que se inhalan al fumar son los responsables de la rigidez de las arterias y un mayor riesgo de hipertensión arterial. Favorece la aparición de episodios de taquicardia (pulsaciones mayores a 100/minuto) y aumenta el riesgo de arritmias.
  • Inactividad física. El sedentarismo se reconoce en la actualidad como el tercer factor de riesgo, igualando al tabaquismo. La actividad física ayuda a regular los niveles de azúcar y colesterol en sangre, favorece el control de la presión arterial, colabora con el control del peso y aumenta la expectativa de vida en relación a las personas sedentarias.

En conclusión, realizar un control regular con el médico clínico o cardiólogo permite realizar un examen físico completo, un electrocardiograma, conocer las variables de laboratorio, y eventualmente, complementar con estudios no invasivos que permiten evaluar el estado del corazón (ecodoppler cardíaco) y las arterias (doppler carotídeo) y su respuesta al ejercicio (ergometría, eco stress o cámara gama). La detección precoz de factores de riesgo cardiovascular es el primer paso para reducir el riesgo de enfermedad coronaria.

 

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