En tiempos tan complejos como los que se atraviesan hay que protegerlo de emociones fuertes. Mirá los mejores consejos.

Los momentos que vivimos en la actualidad, ya sea por el estrés, mala alimentación, falta de ejercicio o cualquier otro motivo, hacen que el órgano vital que tiene nuestro organismo, el corazón, transite por un riesgo constante y culmine generalmente en enfermedades cardiovasculares, que es la primera causa de muerte en el mundo.

Por tal motivo, existe un grupo de medidas que pueden ser utilizadas para mantenerlo de manera sana. Según las estadísticas a nivel mundial, el 90% de los infartos se ocasiona por uno o varios de los siguientes factores de riesgo: tabaquismo, obesidad, diabetes, sedentarismo, dislipemias e hipertensión arterial.

En el caso de los pacientes hipertensos, tienen 4,6 veces más probabilidades de sufrir un infarto agudo de miocardio.

Claves para entender mejor:

1- En nuestro país, una de cada tres mujeres muere por enfermedades cardiovasculares.

2- Existe una variada cantidad de alimentos que pueden ayudar a cuidar el corazón.

3- Ante cualquier síntoma fuera de lo común, asistir de urgencia a la guardia más cercana.

4- Estrés, mala alimentación, falta de ejercicio, entre otras, son causas que afectan a este órgano.

5- Si se consume alcohol, debe hacerse de manera responsable para evitar inconvenientes.

6- A partir de los 40 años, realizarse un chequeo médico preventivo de anual como control.

7- chequear cada tanto la presión arterial, ya que la hipertensión no da nada ningún síntoma.

8- El descanso es clave ya que un mal dormir puede desembocar en taquicardias.

 

La importancia

De inmediato surge una pregunta tan sencilla como importante: ¿por qué es tan importante cuidar nuestro corazón? A lo cual el doctor Manuel Molina Pico (M.N. 111.549) contestó que “porque actúa como una bomba que impulsa la sangre hacia los demás órganos, tejidos y células del organismo. La sangre bombeada por el corazón suministra oxígeno y nutrientes a cada célula y recoge el dióxido de carbono y las sustancias de desecho producidas por esas células, pero si el flujo de sangre al corazón disminuye o se detiene o el ritmo de los latidos se altera, podría peligrar la vida”.

A considerar

En este sentido, podemos decir que el corazón es como el motor de un auto: la forma en que se trate determinará cuánto tiempo funcionará y de qué manera. Según el director médico de de Vittal, los principales ejes que debemos tener en cuenta para mantener nuestro corazón fuerte y sano son los siguientes:

1) Hacer ejercicio: hacer ejercicio aeróbico (caminatas rápidas, trote o ciclismo) por lo menos tres veces por semana durante 30 minutos es esencial para fortalecer el corazón. Realizar actividad física por períodos cortos que juntos sumen 30 minutos por día es tan beneficiosos para la salud como la práctica continua.

2) Llevar una dieta balanceada: seguir una alimentación equilibrada puede ayudar a disminuir tres de los principales factores de las enfermedades del corazón: colesterol elevado, hipertensión arterial y exceso de peso. Los hábitos saludables incluyen limitar el consumo diario de sal e incorporar frutas, verduras, cereales, carnes magras y pescado.

Se aconseja asimismo reducir el consumo de grasa (especialmente grasa saturada) y colesterol (carnes rojas, grasas, leche entera, quesos elaborados con leche entera, huevos, platos a base de crema y postres que contengan mucha grasa). Por otra parte, el exceso de colesterol en sangre que se acumula en las paredes de las arterias es un factor determinante en la aparición de la enfermedad cardiovascular.

La prevención es algo tan sencillo como comer de forma saludable, controlar el peso y hacer ejercicio físico. En los casos que así se requiera, se dispone actualmente de una amplia variedad de fármacos que regulan los niveles de colesterol.

3) Consumir alcohol de manera responsable: excederse de un consumo moderado de alcohol puede ocasionar problemas relacionados con el corazón, tales como presión arterial alta, accidentes cerebrovasculares, latidos irregulares y cardiomiopatía (enfermedad del músculo cardíaco).

Las calorías del alcohol a menudo aumentan la grasa corporal, lo cual puede, a su vez, incrementar el riesgo cardiovascular. Es por eso que se recomienda siempre beber de forma moderada.

4) Evitar el estrés: en los momentos de estrés, el corazón se acelera y aumenta la presión arterial. Cuando esto sucede, el corazón necesita más oxígeno. El estrés también puede dañar las arterias debido a una mayor producción de hormonas y a un aumento del flujo sanguíneo durante la respuesta al estrés, empeorando las enfermedades del corazón.

También importa

Otros puntos que también es fundamental no descuidar, a saber:

5) Descansar bien: las personas que no logran conciliar bien el sueño tienen un alto riesgo de sufrir taquicardias. Además, el dormir mal es un círculo vicioso, ya que genera una sensación de ansiedad que puede conducir a hábitos alimenticios poco saludables.

6) Vigilar la tensión arterial: la hipertensión arterial es la elevación, mantenida en el tiempo, de la presión arterial sistólica (que se conoce como la máxima) y/o de la diastólica (conocida como la mínima).

Habitualmente no da ningún síntoma, pero es importante detectarla y tratarla porque se relaciona con enfermedades cardíacas potencialmente graves como insuficiencia cardíaca y el infarto de miocardio.

7) Realizar el chequeo médico preventivo anual: a partir de los 40 años es recomendable la realización de revisiones médicas de forma exhaustiva y periódica, especialmente en personas con factores de riesgo como son antecedentes familiares de enfermedad cardíaca, hipertensión, colesterol, diabetes, obesidad y tabaquismo.

Finalmente, ante cualquier síntoma fuera de lo común, como algún dolor atípico, que puedan manifestarse en el pecho, brazos, mandíbula, abdomen o espalda, lo primordial será recurrir de urgencia a la guardia médica más cercana.

Números a evaluar

En nuestro país, la mayoría de las mujeres sostiene que el cáncer, especialmente ginecológico, es el principal problema de salud o la causa primordial de muerte. Sin embargo, los números a nivel nacional indican que 1 de cada 3 mujeres adultas muere por enfermedades cardiovasculares, y son estas las primeras razones de muerte en la población adulta, incluyendo a las mujeres.

Cabe destacar, que las enfermedades coronarias afectan tanto a hombres como a mujeres, aunque la forma de presentación de la patología y la evolución a corto y largo plazo pueden tener diferencias con los hombres. Las hormonas femeninas tienen un efecto protector sobre las paredes arteriales, y hasta la menopausia el infarto de miocardio es poco frecuente en las mujeres. Es decir, en el caso de las mujeres, el primer infarto se produce 9 años más tarde comparado con los hombres.

Un aspecto importante a tener en cuenta es que luego del infarto, las mujeres tienen menos adherencia a los tratamientos indicados, y generalmente no completan los programas de rehabilitación cardiovascular porque los abandonan.

Por Gabriel Arias – Diario Crónica