Un plan de actividades de concientización, intervención y monitoreo para lograr reducir la mortalidad por causas cardiovasculares.

Desde el año 2.000, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) celebran todos los 29 de septiembre, el Día del Corazón, la oportunidad para dar a conocer masivamente qué son las enfermedades cardiovasculares (ECV), cómo prevenirlas, controlarlas y tratarlas, teniendo en cuenta que son la primera causa de muerte en todo el mundo: 17,5 millones de muertes anuales prematuras, un tercio de la población mundial, concentrada, sobre todo, en los países de menores ingresos.

La Federación Mundial del Corazón (WHF) pretende disminuir las muertes por enfermedad no transmisibles, entre las que se cuentan las ECV, en un 25 por ciento para el 2.025. Sin embargo, si se continúa con el estilo de vida actual, se calcula que la cifra podría aumentar a 23 millones para el 2.030.

Este año, su lema: “Valorá tu vida, cuidá tu corazón”, tiene como objetivo promover la toma de conciencia acerca del impacto de las ECV en la comunidad y hacer foco en la prevención como medida indispensable para llevar una vida saludable.

 

Un infarto cada 13 minutos

Dentro de las ECV, el ataque al corazón o infarto, es una de las principales causas de muerte en la Argentina. Cada 13 minutos un argentino fallece por su causa, afirma el Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas (CACI), quienes también agregan que la mitad de esos eventos, o bien no recibe ningún tipo de tratamiento, o se trata de forma tardía.

El infarto agudo de miocardio (IAM) consiste en el bloqueo súbito de una arteria coronaria que impide el paso de la sangre al corazón, y por ende el suministro de oxígeno y nutrientes.

El evento puede manifestarse de forma súbita. Cuando esto sucede, la clave para sobrevivir es la atención inmediata. La demora en la atención conduce a una pérdida irrecuperable de la función cardíaca ya que afectar de manera permanente al músculo del corazón (miocardio).

“Como decimos en la especialidad ́tiempo es músculo. No podemos darnos el lujo de tardar una hora más, porque en ese lapso el paciente está perdiendo músculo cardíaco en forma irreversible”, afirma el cardiólogo titular del CACI, Ernesto Torresani.

 

Cómo protegerse

Las investigaciones revelan que algunos factores aumentan la probabilidad de sufrir infartos, por lo que se denominan factores de riesgo. Estos son:

  • Una dieta poco saludable
  • La inactividad física
  • El consumo de tabaco

Pueden producir 3 problemas físicos graves, los factores de riesgo más importantes de infarto:

  • Hipertensión (presión arterial alta)
  • Colesterol elevado (concentración alta de lípidos en la sangre)
  • Diabetes (concentración alta de azúcar en la sangre)

La probabilidad de que se produzcan infartos aumenta considerablemente si se presentan 2 o más de los 3 mencionados.
A mayor cantidad de factores de riesgo presente, tanto mayor será el riesgo.

La buena noticia es que el 80 por ciento de los infartos prematuros son prevenibles con sólo invertir un poco de tiempo y esfuerzo.

 

A continuación, CardioVida24 le brinda claves para prevenirlo:

  • Control regular de los factores de riesgo, al menos 1 vez al año: medición de los niveles de presión, lípidos y glucosa en sangre.
  • Dieta saludable y equilibrada:
    – Consumir 5 raciones diarias de frutas y verduras,
    – Coma más fibra (cereales integrales/legumbres)
    – Coma al menos dos porciones semanales de pescado graso
    – Coma carnes blancas o rojas magras
    – Reducir el consumo de sal (a menos de una cucharadita al día)
    – Reducir el consumo de grasas (evitar saturadas y trans)
    – Reducir el consumo de azúcar
    – Reducir el consumo de alcohol
  • Actividad física regular: al menos 30 minutos diarios, casi todos los días de la semana. Puede por ejemplo, caminar, trabajar en el jardín o hacer tareas domésticas.
  • Abandono del consumo de tabaco: el riesgo de infarto empieza a disminuir inmediatamente después de dejar de consumirlo y se puede reducir a la mitad en tan sólo 1 año.

 

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