Cómo entrenar el “músculo de la voluntad” de manera física, mental y emocional.

La fuerza de voluntad es la capacidad de resistir la gratificación inmediata para poder alcanzar un objetivo más a largo plazo, y como habrás notado, implica capacidad de autocontrol. Pero no te preocupes, es algo que puede aprenderse y mejorarse.

Es más, el psicólogo social Roy F. Baumeister, de la Florida State University, uno de los principales investigadores en el campo de la fuerza de voluntad y autocontrol, al ser entrevistado por la American Psychological Association, explicó que la fuerza de voluntad puede compararse con un músculo. Baumeister demostró que ésta puede ser entrenada, pero que con exceso de uso puede fatigarse también.

A la hora de entrenar esta fuerza de voluntad a través del yoga, podemos estimular el centro energético –chakra- del plexo solar, el cual está relacionado con la motivación, y el empuje interior para avanzar en la dirección que deseemos.

Seguramente  experimentaste una mayor motivación después de haber realizado actividad física. Recomiendo agregar estas posturas de yoga a tu rutina de ejercicios para continuar entrenando el “músculo de la voluntad”, tanto de manera física como mental y emocional.

¡Avancemos!

 

Guerrero III – Virabhadrasana

  1. Comienza de pie, con los pies juntos, los brazos relajados y la columna derecha.
  2. Tomate las manos por detrás de tu espalda y da un paso hacia atrás con tu pie derecho.
  3. Contraé el abdomen y comenzá a bajar el torso, a la vez que elevás tu pierna derecha.
    La intención es tener todo el cuerpo en línea paralela a tu yoga mat. Mantené la mirada en un punto fijo y evitá mover la pierna derecha hacia los lados.
  4. Quedate ahí 3 a 5 respiraciones profundas y suavemente regresá a la posición inicial.

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Postura del bote – Navasana

  1. Sentado, colocá los pies y las rodillas juntos.
  2. Llevá tus manos a la parte posterior de los muslos, alargá la columna vertebral, llevando tu ombligo hacia la columna.
  3. Inclinate ligeramente hacia atrás sin hundirte en el abdomen y encontrá el borde posterior de los isquiones.
  4. Mantené la mirada en un punto focal hacia delante; inhalá y levantá los pies a la altura de las rodillas, equilibrándote en los isquiones (opción A). Continúa la respiración a medida que encontrás el equilibrio.
    Si la columna vertebral se queda fácilmente extendida y la parte posterior se siente cómoda, soltá lentamente las piernas, extendiendo los brazos hacia delante (opción B). Mantené el pecho abierto y amplio. Si te sentís firme en la versión sin soporte, extendé lentamente tus piernas en diagonal, sin perder la postura de la columna (opción C).
  5. En la opción que hayas elegido, quedate 5 respiraciones profundas.
  6. Para salir de la postura, tomá una inhalación final y luego exhalá, bajando los pies suavemente y con control al suelo.

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Postura de plancha lateral – Vasisthasana 

  1. Comenzá sentado de lado. Tu mano derecha debe estar apoyada en tu yoga mat, debajo del hombro derecho.
  2. Extendé tu pierna izquierda por detrás de la derecha y elevá tu cadera, utilizando la fuerza abdominal y la de tu brazo derecho. Extendé bien tus piernas.Variantes de menor a mayor intensidad:
    a – Dejá tu mano izquierda sobre la cadera izquierda.
    b – Extendé tu brazo izquierdo hacia el techo. Alinealo con el derecho.
    c – Continuá con tu brazo izquierdo extendido y colocá tu pie izquierdo sobre el derecho. Ambos con flexión de tobillo.
    Quedate en contracción al menos tres respiraciones profundas y luego repetí del otro lado.
  3. Para salir de la postura, continuá empujando con tu mano derecha mientras que, suavemente (¡y con control!), flexionás la pierna izquierda y luego la derecha para regresar a la posición inicial.

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Por último te pregunto: ¿cómo y para qué vas a utilizar toda esta fuerza de voluntad?
Anotá tus objetivos y nunca dejés de celebrarte por cada mini logro.

¡Salud!

 

Aclaración: El contenido de la nota es responsabilidad del autor y refleja su punto de vista. No expresa la opinión de CardioVida24.