Cómo afrontar las últimos informes respecto al consumo de carne procesada.

Saltamos como indignados de nuestros asientos cuando nos muestran una nueva vinculación entre ese alimento cotidiano que codiciamos, con el aumento en la prevalencia de una enfermedad.

Un ejemplo actual de lo citado es la reacción frente a lo publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), en base a los resultados de una investigación realizada por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC) que habla de la relación comprobada entre el consumo excesivo de carnes procesadas y el cáncer colorrectal.

Este tipo de noticias suelen despertar preguntas en nuestro interior como las siguientes:
1. Al fin y al cabo … ¿Ya no se puede comer nada? ¿Todo está mal?
2. Los fabricantes de carne procesada, ¿nos quieren enfermar?
3. ¿Qué pasa ahora? ¿Nunca más puedo comer una salchicha?

Sin embargo, hay otras preguntas para las que quizás no querramos encontrar respuestas, como las siguientes: ¿Qué es lo que realmente nos está enfermando? ¿Nuestros alimentos o las malas decisiones que tomamos frente a los mismos?

Por eso te invito a que revisemos ciertas recomendaciones que ya han surgido en base a nuestra alimentación y los “riesgos” de enfermedades:

  • Sabemos que debemos regular el consumo de azúcares agregados, que más allá de ser perjudiciales para los dientes de tus niños, predisponen sobrepeso y obesidad, lo que trae aparejados cientos de complicaciones para la salud. La OMS nos ha dicho no exceder el 10 por ciento% de las calorías totalesen estos azúcares. Sin embargo, hoy día triplicamos la cantidad consumida. Sólo con tomar gaseosas cubrimos la recomendación de ingesta de azúcares por habitante por año, siendo los consumidores número 1 del planeta.
  • Sabemos que debemos regular el exceso de sal ya que predispone a un mayor riesgo de accidentes cardio y cerebro vasculares. ¿Sabías que la OMS ya nos alertó sobre consumir en lo posible, 5 gramos por día, que equivale a 5 sobrecitos de sal de 1 gramo? ¿Sabes cuántos consumimos? 12 sobrecitos por día. Casi triplicamos la ingesta recomendada! ¿Eso nos afecta? Creo que sí: 1 de cada 3 argentinos somos hipertensos. Y una perlita: más del 60 por ciento del exceso de sal que consumimos viene de alimentos procesados. ¿Te suena?
  • En Argentina hay 1 infarto agudo de miocardio cada 13 minutos y 1 de cada 6 argentinos tiene sobrepeso y obesidad. Es por eso que organismos nacionales como el Ministerio de Salud nos recomiendan, entre otras cosas, consumir 5 frutas y verduras por día y realizar al menos, 30 minutos de actividad física cotidiana. Pero, ¿cuál fue nuestra respuesta para mejorar nuestra salud? Según la última Encuesta de Factores de Riesgo del 2013 consumimos sólo 1,9 frutas y verduras por día (ni 2) y el 55 por ciento de nosotros no nos movemos.

 

Excesos de carnes perjudiciales, un cuento que ya me contaron …

Allá por el 2002, la OMS ya nos advertía que probablemente, un alto consumo de carnes rojas y en conserva incrementaba el riesgo de cáncer colorrectal, no así la de pollo y pescado.

Es por eso que las recomendaciones de nuestras guías alimentarias (como las de múltiples guías internacionales) sugieren “moderación” en su consumo:una ración diaria del tamaño de la palma de la mano, lo que es equivalente a una porción de entre 100 a 120 gramos.

“Divide y triunfarás”, nos dicen nuestros profesionales!! 2 veces por semana pescado, 2 carnes blancas y hasta 3 de carnes rojas.

Sin embargo, a oídos sordos, en el 2015 los argentinos consumimos un récord de 127 kilos de carne por habitante por año, lo que equivale a comer todos los días, un churrascote de 350 gramos, dividido en 170 gramos de vaca más 125 gramos de pollo, más 35 gramos de cerdo, más 25 gramos de pescado.

 

Carnes procesadas y riesgo de cáncer

La carne procesada acaba de ser clasificada por el IARC en el Grupo 1, lo que significa que hay suficiente evidencia para determinar que por cada 50 gramos diarios consumidos, aumenta el riesgo de cancer colorrectal en un 18 por ciento.

Otras relaciones:
34.000 muertes anuales por cáncer asociado a las carnes procesadas.
200.000 muertes anuales por cáncer asociado a la contaminación del aire.
600.000 muertes anuales por cáncer asociado al consumo de alcohol.
1.000.000 muertes anuales por cáncer asociado al consumo de tabaco.

 

Y ahora … ¿Qué vas a hacer con este datos?

Si estuviste leyendo minuciosamente este artículo, te darás cuenta que vivimos rodeados de riesgos, que generalmente son creados por el hombre e ignorados luego, también por el hombre.
Parecemos esquivarle a las recomendaciones alimentarias, cuando las mismas atentan contra nuestros excesos placenteros, y juzgamos a quienes nos recomiendan moderar nuestras conductas, poniendo las cartas sobre la mesa.

No entiendo! Moderar no es prohibir, avisar no es traicionar!
Cruzar la calle rápido es mas riesgoso que hacerlo despacio. Moderá tu velocidad, pero no dejes de cruzarla!
Quizás prefieras cruzarla rápido y asumir el riesgo o ver hacia otro lado …
Y sí!! Muchas veces preferimos ver hacia otro lado, e ignorar hacia dónde se direccionan nuestras propias decisiones, porque riesgo no es peligro … ¡pero se le vá acercando!

 

Aclaración: El contenido de la nota es responsabilidad del autor y refleja su punto de vista. No expresa la opinión de CardioVida24.