Entrevista exclusiva con CardioVida24, el Dr.Alberto Cormillot nos da su opinión acerca de cómo combatir la obesidad.

Las enfermedades cardiovasculares son la causa número 1 de muerte en el país. Cómo estamos comiendo tiene mucho que ver. Algunos factores de riesgo guardan relación con una dieta poco saludable, alta en grasas, azúcares y sal, resume el experto.

Tres son los problemas físicos graves que pueden derivarse de nuestro plato, y que ponen la salud del corazón en jaque:

  • Tensión arterial alta (hipertensión)
  • Concentración alta de azúcar en la sangre (hiperglucemia o diabetes)
  • Concentración alta de lípidos en la sangre (hiperlipidemia)

Imposible dejar afuera a la obesidad, otro importante factor de riesgo de enfermedad cardiovascular.

En nuestro país, un 63 por ciento de la población es obesa o tiene sobrepeso

Según la proyección de las encuestas del 2005, 2009 y 2013 del Ministerio de Salud de la Nación, la epidemia aumentó cerca de un 1 por ciento, por año, lo cual equivale a unas 400 mil personas con problemas de exceso de peso, que se suman a razón de 1.100 por día.

¿Qué favorece la obesidad en la Argentina?

Sobran alimentos, pero falta variedad. Bajo una pretendida diversidad en el mercado de alimentos, hay homogeneidad en la cocina y en la mesa de los argentinos.

Se consumen pocos alimentos de buena calidad nutricional y faltan nutrientes esenciales, mientras que el exceso de otros, suma grasas de mala calidad, sodio y azúcares.

Dejamos de consumir ciertos alimentos por su precio o por falta de costumbre: soja o pescado, por ejemplo.

Es una paradoja que cada vez surjan más ferias e iniciativas que buscan generar conciencia sobre la importancia de comer sano y, sin embargo, en casa seguimos preparando los mismos platos.

«Uno de los malos hábitos muy arraigados en el argentino es salar la comida antes de probarla. Las pastas, las galletitas, la comida rápida y el alcohol, también son consumidos en exceso. Y se comen pocas frutas y verduras”, describe Cormillot.

La carne, ¿es la mala de la película?

El experto se apura en aclarar que las carnes tienen un alto contenido de hierro y de zinc, dos compuestos fundamentales.

Por eso, los cortes magros (peceto, lomo, bola de lomo, cuadril, nalga), comidos con moderación, ayudan a prevenir enfermedades por carencia de estos nutrientes.

“Las carnes pueden formar parte de una alimentación saludable”, sintetiza.

Las verdaderas malas de la película, según Cormillot, son el azúcar y la harina. “El consumo en exceso de azúcar no solo lleva al sobrepeso, sino también a la muerte prematura.

Hoy se sabe que las personas que obtienen más del 21 por ciento de las calorías diarias a partir de azúcares agregadas, duplican el riesgo de muerte cardiovascular, en comparación con aquellas que obtienen menos del 10 por ciento de las calorías de azúcares”.

¿Qué hace falta hacer para combatir la obesidad?

El Dr. Cormillot explica que existen muchas barreras que frenan la implementación de políticas efectivas de prevención de esta enfermedad:

  • La presión de la industria alimentaria para mantener la producción de los alimentos de gran rentabilidad.
  • El reducido interés del Estado por lograr un cambio.
  • La baja comprensión de las causas de la obesidad.
  • La pobreza: en ambientes de bajo nivel socioeconómico, las personas no suelen contar con recursos o habilidades que les permitan acceder a alimentos de mejor calidad nutricional.

Es indispensable aumentar la concientización de la población indica‒. Sensibilizar y promover la participación de líderes comunitarios, de diversas instituciones u organizaciones (sociedades de fomento, clubes, escuelas, ONGs, organizaciones de boy scouts, grupos religiosos y otros)”.

Como con todo, para prevenir la obesidad también se empieza por casa. Volvamos a la comida hogareña, probemos nuevas recetas, hagamos más ejercicio.

 

Si tiene dudas sobre su salud o la dieta más adecuada para usted, CardioVida24 le recomienda consultar a un experto en salud y le recuerda que la obesidad es un importante factor de riesgo cardiovascular.