Recomendaciones para corregir los malos hábitos alimentarios y optimizar los resultados a la hora de adelgazar.

Las personas obesas y aquellas que tienen kilos de más se quejan con frecuencia por el exceso de peso, pero … ¿siguen los lineamientos de una alimentación balanceada, adecuada a cada situación en particular? …

Muchos pueden ser los motivos por los cuales la balanza no muestra resultados alentadores cuando se sigue un plan de descenso de peso, como la retención de líquidos, la constipación, el metabolismo lento y otros factores que hay que conocer para corregir y ganar la batalla contra el sobrepeso.

Ciertas personas no se dan cuenta por ejemplo, que realizan reemplazos inadecuados.

 

Cambio de hábitos

Para alcanzar tu meta con éxito, tendrás que cambiar tus hábitos, no sólo los alimentarios, sino también los que conforman tu estilo de vida.
A continuación, te brindo las principales razones que pueden estar impediendo tu descenso de peso:

  • Comer rápido. La ansiedad lleva a devorar la comida velozmente, sin masticar ni disfrutar, y a perder el control de la cantidad y la calidad de lo que se consume. El organismo cuenta con un mecanismo interno de saciedad que se activa cuando hemos comido lo suficiente y hace que nos sintamos satisfechos. Este proceso demanda aproximadamente 20 minutos. Un hábito que te ayudará es apoyar los cubiertos después de cada bocado y esperar antes de incorporar el siguiente. A medida que pasen los minutos durante la comida, la ansiedad desaparecerá.
  • Falta de concentración. Es muy importante no realizar actividades simultáneas – como mirar televisión- mientras se come. Si lo hacés, puede suceder que no registres lo que ingieras y que tengas apetito antes de lo previsto.
  • Costumbres sociales. No poder decir “no”, o trasladar a otros los errores propios, puede hacernos caer constantemente e impedirnos seguir el camino que nos habíamos trazado. Todo es cuestión de afianzar tu decisión de adelgazar para no perder el rumbo que te fijaste.
  • No planificar las comidas. Esto hará aumentar la ansiedad y nos llevará a tomar malas decisiones en la elección de las ingestas.
  • Raciones exactas. Si no preparás la cantidad exacta de comida, podrías tentarte con facilidad y comer de más. Si sobra algo, llevalo al freezer de inmediato.
  • Consumir indiscriminadamente alimentos dietéticos.No todos proporcionan menos calorías y grasas. Verificá que la fórmula sea reducida en azúcares simples y en grasas, o mucho mejor sería que no los consumas. Si lo hacés, controlá las cantidades.
  • Consumo de bebidas y golosinas dietéticas.Recordá que su abuso te impedirá desprenderte de los alimentos carbodulces, que son muy adictivos.
  • Hay quienes antes de subir a la balanza, “predicen” no haber bajado de peso, aunque hayan cumplido con las pautas alimentarias que establecieron junto con el nutricionista. Sin embargo, al subir a la balanza se verifica lo opuesto. La negatividad lleva en muchas ocasiones al estancamiento o al aumento. Esto se debe a la actividad de dos áreas opuestas del cerebro: en una está el deseo de adelgazar y en la otra, el negativismo y la tentación de desvincularse de los hábitos correctos.
  • Errores que no se asumen. Hay quienes suponen haber realizado adecuadamente el plan alimentario, o sostienen que no comieron nada de más, y sin embargo, cuando se les realiza un interrogatorio para comprobar los motivos que ocasionaron un resultado no esperado, se demuestra que no fue así. Las porciones son más abundantes o realizan reemplazos incorrectos. Por eso es elemental en estos casos llevar un registro de alimentos en el mismo momento en que se consumen.
  • También llamado “setpoint”, es el sistema que regula la grasa y que está en el hipotálamo. Si comes de más, éste aumentará su demanda, sin distinguir la cantidad de grasas ni azúcares ocultos.
  • La falta de actividad física.La actividad física, a pesar de que no adelgaza por sí sola, activa el metabolismo. Si no gastás energía, se va a acumular grasa en tu organismo. Una célula grasa puede crecer hasta 100 veces su tamaño. Hay millones de células grasas repartidas por el cuerpo. Un kilogramo de grasa acumulada dentro del cuerpo equivale a unas 9.000 calorías; eso significa que deberás gastar grasa en lugar de acumularla: de esta manera harás que tus células adiposas disminuyan su tamaño en lugar de seguir creciendo.
  • Luchar contra las fuerzas biológicas.Según un estudio publicado en Nature Medicine, “los esfuerzos voluntarios para reducir el peso son resistidos por poderosas fuerzas biológicas de compensación”. Debés aceptar tu biología, no la podés cambiar. El hipotálamo regula la cantidad de energía y establece un peso saludable para cada persona. Por eso, no pongas en tu mente un objetivo irrealizable, que con el tiempo te desanime. Buscá un peso en el que te sientas bien y sin exigirte demasiado.

Toma nota de estos errores habituales que se pueden cometer durante el proceso de adelgazamiento. Eso te permitirá alcanzar tus objetivos y lograr un resultado duradero.

La buena elección en las comidas, no sólo te brinda un peso saludable, sino que te previene de infartos y otras enfermedades cardíacas, además de diabetes y valores elevados de colesterol, triglicéridos y ácido úrico.

Además, puede ser que seas delgado y aún así, no te estés alimentando bien, lo que te puede ocasionar anemia y otras dolencias.

Como siempre digo: no sólo es necesario elegir inteligentemente la alimentación, sino además incorporar diariamente actividad física y realizar un buen descanso nocturno (como mínimo, de 7 horas). Todo esto va a ser en beneficio de tu salud.

El cuerpo no tiene repuestos, ¡lo debés cuidar!

 

Aclaración: El contenido de la nota es responsabilidad del autor y refleja su punto de vista. No expresa la opinión de CardioVida24.